Llevo casi una hora en una sala de espera y la mujer de enfrente no ha mirado el móvil ni una sola vez. Todos los demás llevamos 40 minutos desbloqueándolo cada dos minutos. Al final le digo medio en broma: «¿Te has quedado sin batería?». Se ríe, saca el móvil del bolso, me enseña que tiene un 87% y me responde algo que llevo toda la mañana pensando...
mi psicologa me dijo: se necesitan años para aprender la diferencia entre a quién dejar ir y con quién ser paciente. De la misma manera que se necesitan años para saber lo que uno merece y lo que no. Así que no te desesperes. El crecimiento y la experiencia Ilegan con el tiempo.