Técnico AEAT. Oscense. Madre y viajera. Derecho, ciencias politicas, sociología, historia del arte y antropologia. Apasionada de los libros y de la vida.
Lo advierte un periódico israelí como Haaretz. Netanyahu ha sido humillado x el acuerdo con Irán y podría optar por “incendiar todo Oriente Próximo” como venganza. Recordemos que es un fugitivo buscado por haber promovido un genocidio.
Este hombre se llama Mohamed Bzeek, vive en California y esa niña que tiene en brazos murió pocos días después de que le hicieran la foto, también en sus brazos. No era su hija. Era uno de los diez niños que han muerto bajo su cuidado. Porque Bzeek es padre de acogida y solo acoge a niños en estado terminal, para que no mueran solos.
Nació en Trípoli en 1954, antes de irse de Libia corría maratones. En 1978 entró en Estados Unidos con un visado de estudiante y allí se quedó. Vive en Azusa, una de esas localidades del extrarradio de Los Ángeles por donde circulan camiones y donde las casas tienen una pinta genérica, agrupadas sin llamar la atención.
En 1989 conoció a Dawn Rowe, que ya era madre de acogida desde principios de los ochenta, se casaron y empezaron a acoger juntos. En 1995 tomaron la decisión de dedicarse exclusivamente a niños con enfermedades terminales, los que nadie quería.
Me pregunto cómo fue ese momento exacto en que dos personas se sientan en una cocina y deciden que van a abrir su casa a los niños que se mueren, y en cómo esa decisión se toma, sin actas, sin nada que la registre, y sin embargo organiza el resto de una vida.
La primera niña que murió en su casa tenía un año, espina bífida, parte de la columna le crecía fuera de la piel. Murió el 4 de julio de 1991, mientras Mohamed se duchaba y Dawn preparaba la cena, él recuerda haber salido del baño y haber encontrado médicos en su salón. Lloró tres días.
Desde entonces ha acogido a unos ochenta niños, diez han muerto en sus brazos. El condado de Los Ángeles, cuatro millones de habitantes, lo llama cuando no hay nadie más. Lo llaman el padre de último recurso.
Muchos llegan sin nombre, nacen en hospitales y los abandonan, las familias no los nombran y en el papel pone "Baby boy", "Baby girl". Mohamed los nombra, les pone un nombre antes de que mueran.
Un nombre es gratis, cuatro sílabas, pero ese gesto, cuando se pone el nombre, decide si un niño que vivirá tres semanas existirá como persona o como registro administrativo.
Su hijo biológico, Adam, nació con osteogénesis imperfecta y enanismo, se ha roto casi todos los huesos del cuerpo. Dawn murió en 2015 de una enfermedad pulmonar y desde entonces Mohamed sigue solo, solo puede ocuparse de un niño a la vez. Cuando un periodista del Los Angeles Times entró en su casa en 2017 cuidaba de una niña de seis años con microcefalia, ciega, sorda, pies zambos, caderas dislocadas, no movía brazos ni piernas, tenía convulsiones. La había recibido con siete semanas de vida y le habían dicho que viviría unos meses. La sostenía durante las convulsiones y le hablaba aunque no oyera.
Sé que no puede oír, sé que no puede ver, pero le hablo, tiene sentimientos, es un ser humano.
En 2016, a Bzeek le diagnosticaron cáncer de colon, le pidió tiempo al médico, no puedo operarme todavía, tengo a un niño en casa que es terminal y tengo a mi hijo, que es discapacitado, no hay nadie más para ellos. En el hospital, ingresado, solo, dijo que por primera vez entendió lo que sentían los niños que cuidaba. Si yo a esta edad estoy asustado, cómo estarán ellos. Se operó y siguió.
Bzeek es musulmán practicante. Su historia se hizo internacional en febrero de 2017, justo cuando Trump firmó la orden ejecutiva que vetaba la entrada en Estados Unidos a ciudadanos de siete países de mayoría musulmana, Libia era uno de ellos. Ese mismo mes, en Azusa, el único padre de acogida de toda la ciudad de Los Ángeles dispuesto a llevarse a casa a los niños terminales era un libio musulmán.
Aunque mi corazón se rompa, dijo una vez, la muerte es parte de la vida, estoy con ellos hasta el final, los conforto, los quiero, quiero que sientan que tienen una familia, que tienen a alguien. Que no están solos.
«Nos estaban reservadas guerras sin declaración de guerra, campos de concentración, torturas, saqueos indiscriminados y bombardeos de ciudades indefensas; bestialidades que ojalá no conozcan las generaciones futuras».
Stefan Zweig, El mundo de ayer (escrito entre 1939-1941)
Lamentamos profundamente el fallecimiento del músico Robe Iniesta. En febrero tuvimos la ocasión de colaborar con este vídeo que une la colección del Museo del Prado y su canción "El poder del arte"
Una de las noticias más escalofriantes (y asquerosas) que hemos visto últimamente: la de los adinerados europeos que iban a Sarajevo para participar en cacerías humanas y matar a civiles inocentes. Ojalá sean castigados como merecen.
https://t.co/TbywTuzRTu
La oscense Cristina Mallor, directora del Banco de Germoplasma Vegetal del CITA, segundo premio en Tecnología e Investigación en Mujeres en Ag en Hannover, entre otros méritos por su recuperación del Tomate Rosa de Barbastro
👇👇👇👇
https://t.co/EYmgDOzjf1
🏆 La investigadora del Departamento de Ciencia Vegetal del CITA Cristina Mallor ha sido galardonada con el premio "Women in Ag" en la categoría "tecnología e investigación" por la labor que realiza como responsable del Banco de Germoplasma Hortícola 🫘🌱
@Womeninagmag@DLGeV
Evacuar Teherán: la misión imposible a la que puede abocar una sequía histórica. El presidente iraní advierte de que la situación es crítica en la capital, donde solo hay agua para abastecer a sus 17 millones de habitantes durante diez días. Más, aquí:
https://t.co/jr0PZE5dgD
Juan Luis Guerra presenta una nueva versión de su emblemática canción ‘Estrellitas y Duendes’, ahora junto a la inconfundible voz de Sting. Una colaboración histórica que se siente tan mágica como la canción misma.
Bueno, pues como llevo mil años preguntándome cómo es la cena del Premio Planeta y yo hoy voy a asistir a ella...
Creo que voy a hacer un hilo contando paso a paso lo que sucede aquí. #PremioPlaneta2025
(Aviso: soy un fotógrafo malísimo)
@Juderias@DPTeruel@diariodeteruel Cuanta injusticia y que rabia que se juegue así con tu carrera. Un gran abrazo y todo el apoyo y a seguir haciendo camino. Valiente.
Casi 20 meses después de que la @DPTeruel vulnerara mis derechos como trabajador (y fuera duramente condenada) por mi despido de @diariodeteruel, resulta que las cuentas no han mejorado, sino que han empeorado. Y los culpables de todo, ahí siguen. 🧵👇🏾https://t.co/AqoPnpQjW1
Hoy dejamos atrás el verano para darle la bienvenida al #otoño 🍂
Sin duda una estación mágica, que nos regala unas increíbles postales repletas de diferentes tonalidades de ocre, amarillo, naranja, burdeos...
👀Así es como se ve el paso del otoño por nuestros #RealesSitios.