Cristina Pardo pregunta justo por donde sabe que va a doler. Él esquiva, ella vuelve, él intenta llevarla a su terreno, ella no se deja.
Para eso está un periodista delante de alguien que gobierna. No para que el entrevistado salga guapo. Está para preguntar lo que el político preferiría que nadie preguntase y, si no contesta, volver a preguntar. Eso es fiscalizar al poder.
El periodista puede tener sus ideas, naturalmente, pero cuando tiene delante al poder cambia la relación. No es su amigo ni si fan. NO ESTA ALLI PARA ECHARLE UNA MANO.
Quien renuncia a eso porque le gusta el politico al que entrevista, podrá estar haciendo comunicación, militancia, relaciones públicas, propaganda o yo qué sé.
Periodismo, no.
Periodismo es esto.
España es un país en el que
El partido animalista no defiende a los animales
El partido feminista no defiende a las mujeres
El partido “obrero español” no defiende a los pobres ni a los españoles
O sea, que no se ha hecho antes porque Pedro Sánchez estaba de vacaciones. Por lo tanto, Albares, Marlaska y todos los ministros que aseguraron que la situación de Ceuta era de absoluta normalidad, mintieron. Para variar
Los españoles “optamos” por tener un coche de cuarta mano en vez de uno nuevo, por el “coliving” en vez de comprar una casa, por el plato de pasta del Mercadona en vez de comer en el bar y por quedarnos en casa en vacaciones. A ver si lo que pasa es que somos pobres como ratas.