Es curioso cuánto tiempo dedican algunos a analizar una reacción… y qué poco a aclarar la provocación que la origina.
El 𝑚𝑜𝑑𝑢𝑠 𝑜𝑝𝑒𝑟𝑎𝑛𝑑𝑖, sí que es un clásico.
Hay futbolistas puteros, que le tiran a menores, que tienen indicios de agresiones sexuales o incluso que son maltratadores o violadores, pero a quien toca criticar es a un futbolista porque deja que su hijo sea FELIZ. Luego toca leer que los incivilizados vienen de fuera.