Hay que hacer deporte, bailar, cantar, pintar, pasar tiempo con las personas que queremos e, incluso, tener tiempo para aburrirnos. La pija está describiendo la vida de vuestro casero, del rentista que no trabaja y se va a pasar el día en el club de golf con vuestra pasta.
Que la buena oratoria de Marian Rojas Estapé no os impida ver lo peligroso de su discurso, sus ideas homófobas y que su padre, Enrique Rojas, apoya públicamente las terapias de conversión. De tal palo, tal astilla. Aquí una prueba de las perlas que Estapé suelta de vez en cuando.