Juan Luis Guerra decidió arriesgarse y cruzó su clásico con algo que nadie esperaba. Sting. Cantando en español.
Y aquí pasa algo raro: lo que no debería funcionar funciona. Y no solo funciona, emociona. Dos mundos completamente distintos en una misma canción.
¿esto es una joya inesperada o hay clásicos que es mejor dejar intactos?