@IdiazAyuso@ComunidadMadrid ¿Tendrá médicos? Lo digo porque muchos centros de salud no tienen médico todos los días y tenemos que andar preguntando si tendremos suerte ese día o no, si tenemos que trasladarnos a otro sitio… ¿Se podría volver a repetir el milagro de la visita del papa, pero para siempre?
La última enfermera que me atendió supo leer el miedo en mis ojos. Me cogió la mano, me dijo su nombre, me preguntó si estaba sola y ante mi respuesta me dijo que ella estaba conmigo.
En el Día de la Enfermería GRACIAS a quienes nos dais la mano en los momentos más vulnerables.
Lo de los hospitales PÚBLICOS de gestión privada es gravísimo.
No son hospitales privados donde uno puede «elegir» ir o no; son públicos, son de todos.
Políticos, no seáis malas personas.
No juguéis con nuestras vidas.
Somos pacientes, no somos clientes.
Normalizamos el ir a terapia, pero la realidad es que no todas las personas pueden acceder a ella. Porque una caja de Lorazepam cuesta 1€ mientras que una sesión con el psicólogo son 70.
Si la salud mental es solo para quien tiene dinero, no es salud
#DíaMundialdelaSaludMental
Es imposible no pensar en todas las personas que están apagando fuegos por todo el país.
GRACIAS.
Ojalá no hubiese tenido que pasar esto para que todos sepamos las condiciones en las que se trabaja.
Ojalá cambie algo.
Gracias de corazón.
Hay días en los que cuesta incluso respirar.
Días en los que levantarse de la cama se siente como escalar una montaña.
Días en los que el mundo pesa demasiado
y tú… tú apenas puedes con tu sombra.
Y está bien.
Está bien no estar bien.
Está bien llorar sin saber por qué.
Está bien si hoy solo pudiste sobrevivir, si no respondiste mensajes,
si el ruido de todo fue demasiado.
A veces la tristeza no tiene explicación,
solo se instala, callada, como un huésped que no avisa.
Pero también se va. Siempre se va.
Aunque parezca eterna.
No eres débil por sentirte roto,
eres fuerte por seguir aquí,
por no rendirte, por intentarlo un día más.
Y si hoy no pudiste con todo,
mañana lo vuelves a intentar.
Sin prisa, sin presión. A tu ritmo.
Porque incluso en los días más grises,
sigues teniendo luz.
Aunque tú no la veas todavía.