“y a lo mejor
si la sonrisa viene
de muy
de muy adentro
usted puede llorar
sencillamente
sin desgarrarse
sin desesperarse
sin convocar la muerte
ni sentirse vacía.
llorar
sólo llorar
entonces su sonrisa
si todavía existe
se vuelve un arco iris.”
— Mario Benedetti, Arco Íris