Esta semana ha pasado algo que casi nadie está leyendo bien:
La SEC propuso su primera norma permanente de activos digitales, el Tesoro publicó su reglamento de stablecoins, y ayer Ripple estuvo sentada en la misma sala que Nasdaq, NYSE y DTCC en la Casa Blanca.
Mientras tanto, la Ley CLARITY —la que se suponía que lo iba a decidir todo— sigue atascada en el Senado, con menos de un 20% de probabilidad de aprobarse según los mercados de predicción.
¿Sabes lo que significa eso?
Que la ley ya no es el factor decisivo.
El mercado de utilidad avanza con o sin ella.
Una vez comience el mercado de utilidad, no habrá ni Gary Gensler ni anti-cripto army que paren la utilidad.
¿Sabes por qué?
Porque ya no serán criptos.
Serán finanzas onchain.
No veo al congreso frenando a la banca, sino más bien al revés.
Si no lo han aprobado todavía, es por algo.
En el siguiente video profundizo en estos conceptos.