Pedí ayuda a mucha gente, hablé con varios abogados… y mi conclusión:
Nada iba a hacer que él dejara de amenazarme y hacerme sentir miedo. Así que en mi desesperación, me tomé la justicia por mi mano y le planté cara a mi miedo, me adelanté a lo que pudiera pasar.
Lo que más me frustraba era pensar que todo lo que viví y sufrí, no iba a servir de nada. Y sabía que al menos, publicándolo, si alguna niña o niño escuchaba mi historia y mis errores, igual podía ayudarle, por si el día de mañana lo necesita.
Y siguen preguntándome que porque no denuncio…
Primero, publicarlo para mi es la denuncia más grande que he podido hacer y la única opción que me ha quedado. Y segundo que YA LO INTENTÉ VARIAS VECES.
Es agotador que estén juzgando constantemente cómo reaccione con 18-19 años
Cuando te amenazan con algo que realmente te importa, lo que sientes es miedo, un miedo enorme que hace que muchas veces te desesperes. Creedme cuando os digo que en esos momentos de desesperación serías capaz de hacer cualquier cosa por que acabe y dejar de sentirlo.