Hace 20 años que milito defendiendo los Derechos del Trabajador. Hace 15 años que trabajo en el ámbito del Derecho Laboral. Hace 10 años que estoy matriculado y ejerzo como Abogado Laboralista. En todos estos años, puedo contar con los dedos de una sola mano las veces que representé a un Empleador, siempre me dediqué a defender Trabajadores. Cientos de veces no les cobré honorarios, otras tantas se los reduje. Dediqué horas y horas a asesoramientos gratuitos y a explicarles sus Derechos a miles de empleados. Durante la Pandemia me dedique a hacer Amparos en contra de Empleadores que obligaban a trabajar a personas que eran factores de riesgo, y hasta senté jurisprudencia, sin cobrar una sola moneda.
Lo hice todo por vocación, y porque soy Peronista de sangre y por mi historia personal. Sufrí en carne propia los abusos de Empleadores que se aprovecharon de mi fuerza de trabajo en mi juventud. Y juré defender a cada Trabajador como si fuera yo mismo. Lo hice, cumplí, fui coherente con mis convicciones. En mi caso la meritocracia me generó conciencia de clase, y jamás olvidé mis raíces obreras.
El domingo pasado sentí una decepción tan grande, sabiendo que muchos de mis clientes que venían rogándome al Estudio que pudiéramos hacer algo porque, literalmente, se iban a morir de hambre ellos y sus familias, votaron a LLA; y apoyan la reforma laboral que los va a perjudicar a ellos mismos. Clientes que gracias a la Ley de Contrato de Trabajo y a los Tribunales Laborales que creó Juan Domingo Perón, hoy tienen un auto o un negocio, con el cual darle de comer a su familia.
No quise escribir estas líneas en caliente, quería que pasen los días y que se me pase el enojo. Pero la realidad es que a medida que pasan los días, siento mucha más decepción.
Me cansé. Se acabaron los asesoramientos gratuitos, los telegramas gratuitos, las audiencias, las redacciones de demanda, las conversaciones telefónicas a las 23 hrs para darle tranquilidad al cliente. Se acabó todo eso. Y no me vengan con el Principio de Gratuidad, porque este Gobierno se pasa todas las Leyes y la Constitución misma por dónde quieren, y meten reformas Regresivas e Ilegítimas. Y uds, los perjudicados, lo aplauden y los votan.
Si piensan que esta reforma que se viene nos va a perjudicar a los abogados, aquellos abogados que tenemos experiencia; Estudio Jurídico propio; y un buen respaldo, no entienden absolutamente nada. Esta reforma golpea directamente a los Trabajadores Asalariados, a aquellos que no tienen una profesión con la que defenderse. Nosotros los abogados nos podemos dedicar a cualquier cosa, y de hecho, voy a empezar a representar a Empleadores, y lo voy a hacer con la misma convicción y profesionalismo que lo hice con los Trabajadores.
Ojalá la norma se sancione y promulgue lo antes posible. Y ojalá siga la misma composición de la Corte Suprema, así entienden a lo que nos oponíamos.