Darle un sentido a tu existencia es la relación más íntima con tu alma, no esperes que alguien más lo solucione. El sin sentido se soluciona en una relación profunda contigo mismo.
He sentido más amor de personas que nunca me han dicho un "te quiero", que de personas que incluso se les ha salido un "te amo".
Y es que el amor no se escucha, se siente.
En una era donde hemos logrado crear cosas para facilitar nuestra existencia, lo complejo y complicado es lo que nos devuelve a la vida. Ciertamente es que lo sencillo se vuelve insípido, que resumirnos se vuelve superficial. Lo difícil y profundo puede salvarnos del sin-sentido.
A veces vivimos tan de prisa que dejamos atrás nuestra conciencia. Pausate, una y otra vez, y la siguiente de nuevo, para que te alcances a ti mismo, para que vivas la vida habitándote, sintiéndote en tí.
El mejor negocio es terminar contento. Busca la manera de ser feliz tú, antes de querer hacer feliz a alguien más. Y baila; baila lo más que puedas, pero sobre todo, con quién más quieras.