#26Abril 9 años sin justicia.
"Protestar no es un delito, protestar significa que las cosas no están bien"
Hoy su mensaje sigue más vigente que nunca.
Que su memoria perdure por siempre...
#JuanPabloPernalete#TeAmoVenezuela
La reconciliación no significa olvidar lo ocurrido ni pasar la página sin respuestas.
No puede construirse sobre el silencio, la negación o la impunidad.
Reconciliar también implica reconocer el daño, escuchar a las víctimas y garantizar que los abusos no vuelvan a repetirse.
Por eso hablar de reconciliación exige hablar de verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición.
Desde #AlfavicVzla lamentamos profundamente la desaparición física del Prof. Nelson Freitez , luchador incansable y defensor de los DDHH, quien entregó su vida a proteger y acompañar al prójimo. Dios de consuelo a sus familiares y descanso eterno a su alma.
“𝐒𝐮𝐩é𝐫𝐚𝐥𝐨, 𝐩𝐞𝐫𝐝ó𝐧𝐚𝐧𝐨𝐬 𝐲 𝐯𝐞𝐧𝐭𝐞”: 𝐥𝐚 𝐨𝐫𝐝𝐞𝐧 𝐪𝐮𝐞 𝐝𝐞𝐬𝐧𝐮𝐝𝐚 𝐚𝐥 𝐯𝐞𝐫𝐝𝐮𝐠𝐨
Por Elizabeth Sánchez Vegas
Cuando uno lee por primera vez la frase que Jorge Rodríguez lanzó al viento con la misma desenvoltura con que un carnicero afila su cuchillo, el estómago se contrae antes incluso de que la mente termine de procesarla: “Supéralo, perdónanos y vente”. No es un desliz. Es el vómito retórico de un verdugo que se cree poeta de la reconciliación. Es una declaración de principios, un manifiesto destilado en siete palabras que revela, con una claridad casi obscena, el alma putrefacta de un régimen que ha convertido la humillación en política de Estado.
Jorge Rodríguez, ese rostro cuidadosamente acicalado que encarna la continuidad del proyecto chavista, se dirige a más de ocho millones y medio de venezolanos desterrados y les exige, sin rubor, que hagan lo que él y los suyos nunca han hecho: asumir la responsabilidad de sus propios crímenes. “Supéralo”, les ordena, como si el hambre, la enfermedad, la represión y el saqueo fueran meras molestias emocionales que se disipan con un esfuerzo de voluntad. “Perdónanos”, añade, invirtiendo con maestría perversa los papeles: ya no es el victimario quien debe postrarse, sino la víctima quien debe conceder la absolución sin que medie arrepentimiento, sin que se devuelva un solo bolívar robado, sin que se abra una sola celda. Y luego, el remate: “vente”. Regresa a la casa que nosotros mismos convertimos en escombros, regresa a la tierra que desangramos hasta dejarla exangüe, regresa para que podamos seguir gobernando sobre tu silencio y tu olvido. Hay algo especialmente repugnante en que sea precisamente él quien pronuncie la palabra 'perdónanos', el mismo hombre que en 2004 administró el referéndum que pudo haber cambiado la historia de Venezuela y lo convirtió en el primer gran ensayo del fraude. No pide perdón por arrepentimiento. Lo exige como tributo. Y desde ese día, todo lo que vino después, el éxodo, el hambre, los presos, los muertos, tiene también su firma.
La historia está repleta de estos momentos en que el poder, acorralado por su propia ruina, intenta comprar la amnesia colectiva con palabras bonitas. Los generales argentinos de la dictadura hablaron de "reconciliación nacional" mientras las Madres de Plaza de Mayo seguían caminando en círculos con pañuelos blancos. Pinochet ofreció a los exiliados chilenos "volver a casa" mientras mantenía intactos los aparatos de represión. Hasta los bolcheviques lanzaron proclamas similares a los rusos blancos, solo para fusilarlos o enviarlos al gulag una vez que cruzaron la frontera. Ninguno terminó en redención. Terminaron en consolidación del poder y en un pueblo anestesiado que aprendió a callar para sobrevivir.
Venezuela es la confirmación más dolorosa. Ocho millones setecientos mil seres humanos no abandonaron su tierra porque albergaban resentimiento. Se fueron porque el hambre se convirtió en compañera de cama, porque los hospitales se transformaron en antesalas de la morgue, porque las protestas pacíficas fueron respondidas con balas y porque la corrupción y el narcotráfico se instalaron en los salones de Miraflores como invitados de honor. Y ahora, el mismo régimen que fabricó ese éxodo monumental, el mismo que convirtió a Venezuela en el país con mayor emigración per cápita del siglo XXI, el mismo que convirtió a Venezuela en el basurero moral y económico del continente, tiene la insolencia de convocarlos de vuelta como quien llama a un perro que se escapó del patio. Los Rodríguez no son servidores públicos, son propietarios. Él tomó la Asamblea, ella se sienta en una presidencia usurpada. Venezuela no es una república, es su hacienda familiar.
“Supéralo, perdónanos y vente” no es un acto de generosidad. Es una confesión involuntaria. Es el régimen reconociendo, por primera vez en voz alta y con todas las letras, que sabe perfectamente el daño que ha causado. Sabe que destruyó un país. Sabe que convirtió a una nación próspera en un cementerio de esperanzas. Y en lugar de reparar, en lugar de rendir cuentas, en lugar de devolver lo robado y liberar a los presos, prefiere exigir el perdón como si fuera un tributo que se les debe. Es la prueba definitiva de que no han cambiado ni cambiarán. Siguen creyendo que Venezuela y los venezolanos son de su propiedad exclusiva: para saquearlos cuando les conviene, para humillarlos cuando protestan y para convocarlos cuando necesitan mano de obra barata o votos.
No, Jorge. No se supera el crimen; se juzga. No se perdona sin justicia; se exige con toda la fuerza de la memoria. Y no se vuelve a una casa que sigue siendo la escena del delito mientras los culpables siguen ocupando los mismos sillones. Tú, que deberías estar sentado frente a un tribunal respondiendo por cada elección robada, por cada preso político cuya detención aplaudiste, por cada venezolano que cruzó una frontera con lo puesto mientras tú administrabas su ruina desde un sillón de cuero, tú no tienes autoridad moral para pedirle nada a nadie. La diáspora venezolana no necesita que le perdonen nada. Es el régimen el que tiene una deuda histórica que no se salda con frases de comercial barato. Se salda con verdad, con tribunales independientes, con restituciones y, sí, con cárcel para quienes convirtieron la patria en un negocio familiar.
Hasta ese día, la única respuesta digna es la que ya late con fuerza incontenible en la conciencia colectiva: no superamos, no perdonamos y rechazamos con todo el peso de nuestra memoria la orden cínica del verdugo. Volveremos, sí. Pero volveremos para sacarlos del poder que usurparon, para votar en libertad y para recuperar, con dignidad y determinación, la patria que convirtieron en ruinas. Regresaremos el día en que Venezuela sea otra vez de todos, el día en que la frase que se escuche no sea la invitación humillante del verdugo, sino el veredicto inapelable de un país que decidió, por fin, ser libre.
“La justicia no se negocia”
En representación de la Alianza de Familiares y Víctimas (Alfavic), hicieron un llamado a Devoe a que “actúe con independencia e imparcialidad” sobre este y todos los casos de las víctimas de 2017. Además, pidieron a la defensora del Pueblo, Eglée Gónzalez, apoyar sus exigencias.
“No queremos venganza, queremos justicia y la justicia no se negocia” @elloverah
Advirtieron que la falta de memoria impide garantizar la no repetición de estos hechos, al tiempo que subrayaron que los delitos documentados por instancias internacionales no prescriben.
#JuanPabloPernalete
#JusticiaYNoImpunidad
A pesar de haber, supuestamente, "pedido perdón", el Coordinador del Programa para la Convivencia Democrática y la Paz", Ernesto Villegas, distribuye en actos oficiales un libro de su autoría donde da por buena la hipótesis del asesinato de Juan Pablo Pernalete, en el 2017, por sus propios compañeros.
Imagen extraída del libro
Conoce nuestro análisis de dicho programa gubernamental en https://t.co/qoVAqtWBKl
#27Abr Los padres de Juan Pablo Pernalete, en representación de la organización Alfavic, han exigido al nuevo Fiscal General, Larry Devoe, y a la Defensora del Pueblo, Eglée González Lobato, la reapertura de los casos de las víctimas de las protestas de 2017 argumentando que "la justicia no se negocia".
Solicitan que se haga una investigación exhaustiva de la cadena de mando y de los autores materiales, el reconocimiento público de los hechos por parte del Estado y el cumplimiento de los mandatos institucionales contra la impunidad.
Asimismo, advierten que, al tratarse de crímenes de lesa humanidad documentados por la ONU e investigados por la CPI, estos delitos son imprescriptibles, por lo que mantienen su lucha por la verdad, justicia, memoria, reparación y garantías de no repetición.
🇻🇪🫂 Hoy, 26 de abril, Venezuela recuerda con renovada fuerza a Juan Pablo Pernalete: un joven de 20 años que convirtió su vida en puro fuego y libertad.
Estudiante con beca deportiva, alma universitaria que no caminaba, volaba hacia un país que merecía ser digno. Su coraje en la protesta fue un acto de amor inmenso por la Venezuela viva y justa que soñaba.
Su muerte se convirtió en símbolo imborrable de la represión brutal desatada contra las protestas de 2017, un caso que organismos internacionales han registrado en sus investigaciones sobre crímenes de lesa humanidad cometidos por el Estado. Aunque en 2021 las autoridades se vieron forzadas a reconocer la responsabilidad de un funcionario de la GNB, la impunidad persiste como un escudo que protege a los verdugos: archivan pruebas, desestiman a las víctimas y mantienen el abuso tras abuso.
Nueve años después, su nombre no pesa como ausencia, sino que brilla como promesa cumplida en cada joven que se atreve a soñar en voz alta. Juan Pablo no se fue; se multiplicó. Es semilla que germina en cada estudiante que levanta la cabeza, en cada atleta que compite por algo más grande que una medalla, en cada venezolano que elige la dignidad por encima del miedo.
Sus padres, con la frente en alto y el corazón firme, exigen que se reabra su caso: memoria que no se apaga, verdad sin cortapisas, justicia verdadera y la no repetición de tanto horror.
#JuanPabloPernalete: es un héroe radiante. Un joven eterno que nos enseñó a ser inmortales viviendo con tanta pasión que ni la muerte pueda callarte. ¡Que tu ejemplo nos empuje siempre, querido Juan Pablo! Venezuela te lleva en el alma.
#26Abril 9 años sin justicia.
"Protestar no es un delito, protestar significa que las cosas no están bien"
Hoy su mensaje sigue más vigente que nunca.
Que su memoria perdure por siempre...
#JuanPabloPernalete#TeAmoVenezuela
Queridos Elvira y José Gregorio, el crimen de Juan Pablo no quedará impune. La inmensa mayoría de los venezolanos anhela vivir y prosperar en paz, pero para lograrlo, debemos garantizar la justicia. Solo la justicia bien aplicada nos protegerá de la barbarie que sigue latente y, para un grupo de pesos políticos, aún muy activa.
Si bien nadie ni nada podrá llenar el vacío que sufren desde hace nueve años, ustedes han demostrado nobleza y valentía al luchar para evitar que otros padres vivan el martirio que ustedes han padecido. Juan Pablo perdurará como un símbolo imborrable de la Venezuela que sucumbió al chavismo, de esa nación que se desmoronó y se desangró. Sin embargo, tengan la certeza de que nunca olvidaremos el sacrificio que hizo por salvar a todo un país.
@elloverah@esperanza0374@jpernaletel01 Su ejemplo de amor y coraje libertario aun vivo dentro de esta historia venezolana que aun seguimos escribiendo! Seguimos exigiendo Justicia!
🇻🇪🫂 Hoy, 26 de abril, Venezuela recuerda con renovada fuerza a Juan Pablo Pernalete: un joven de 20 años que convirtió su vida en puro fuego y libertad.
Estudiante con beca deportiva, alma universitaria que no caminaba, volaba hacia un país que merecía ser digno. Su coraje en la protesta fue un acto de amor inmenso por la Venezuela viva y justa que soñaba.
Su muerte se convirtió en símbolo imborrable de la represión brutal desatada contra las protestas de 2017, un caso que organismos internacionales han registrado en sus investigaciones sobre crímenes de lesa humanidad cometidos por el Estado. Aunque en 2021 las autoridades se vieron forzadas a reconocer la responsabilidad de un funcionario de la GNB, la impunidad persiste como un escudo que protege a los verdugos: archivan pruebas, desestiman a las víctimas y mantienen el abuso tras abuso.
Nueve años después, su nombre no pesa como ausencia, sino que brilla como promesa cumplida en cada joven que se atreve a soñar en voz alta. Juan Pablo no se fue; se multiplicó. Es semilla que germina en cada estudiante que levanta la cabeza, en cada atleta que compite por algo más grande que una medalla, en cada venezolano que elige la dignidad por encima del miedo.
Sus padres, con la frente en alto y el corazón firme, exigen que se reabra su caso: memoria que no se apaga, verdad sin cortapisas, justicia verdadera y la no repetición de tanto horror.
#JuanPabloPernalete: es un héroe radiante. Un joven eterno que nos enseñó a ser inmortales viviendo con tanta pasión que ni la muerte pueda callarte. ¡Que tu ejemplo nos empuje siempre, querido Juan Pablo! Venezuela te lleva en el alma.
#26Abril Exigimos que se reabra el caso de #JuanPabloPernalete y todas las víctimas de las protestas que siguen impunes.
NO OLVIDAR! Lo ocurrido en Venezuela en el año 2017.
“La justicia no se negocia”
Padres de Juan Pablo Pernalete, Elvira y José Gregorio Pernalete, exigen al nuevo Fiscal General, Larry Devoe, que reabra el caso de su hijo y todas las víctimas de las protestas del 2017 que siguen impunes.
Exigen que la cadena de mando y autores materiales sean investigados y llevados a juicio, y que el Estado venezolano reconozca públicamente lo que hizo en las calles de Venezuela.
A la defensora del pueblo @Defensoria_Vzla, Eglée González Lobato, le recuerdan que su mandato la obliga a luchar contra la impunidad y a acompañar las exigencias de justicia de las víctimas:
“No queremos venganza, queremos justicia y la justicia no se negocia”.
Advierten que sin memoria no hay garantías de no repetición: “Los crímenes de lesa humanidad documentados por la Misión de la ONU y bajo investigación de la Corte Penal Internacional no prescriben”
Elvira Llovera y José Gregorio Pernalete hablan en representación de @Alfavic2017 Venezuela y siguen exigiendo verdad, justicia, reparación, memoria y no repetición.
Hoy #26Abr se cumplen 9 años del asesinato de Juan Pablo Pernalete, quien murió tras el impacto de una bomba lacrimógena disparada por la GNB durante una protesta en Caracas.
Juan tenía 20 años y era universitario con beca deportiva. Su caso fue un símbolo de la represión contra las masivas protestas del 2017 y ha sido documentado por organismos internacionales que investigan presuntos crímenes de lesa humanidad cometidos por el Estado venezolano.
Aunque en 2021 el Estado reconoció la responsabilidad de un funcionario de la GNB, el caso sigue sin justicia:
La Fiscalía archivó las investigaciones contra 11 guardias y acusó solo a dos, la acusación presentada por sus padres fue desestimada por el tribunal. De los acusados, solo uno fue detenido y llevado a juicio bajo la versión de la Fiscalía, una versión que para las víctimas perpetúa la impunidad.
Sus padres exigen que el caso sea reabierto, memoria, verdad, justicia y no repetición.
Hace nueve años murió Juan Pablo Pernalete producto de un “shock cardiogénico por traumatismo cerrado de tórax”, debido al impacto de una bomba lacrimógena. Durante cuatro años la tiranía –que hasta lo llamó “terrorista”– negó lo que todo el mundo sabía: lo asesinó un militar del régimen chavista. Ya hemos visto muchas veces ese infame video de Ernesto Villegas (con Delcy Rodríguez a su lado) mintiendo.
Juan Pablo, como miles ese 2017, protestaba por democracia y libertad, pero también por una exigencia clara: medicamentos contra el cáncer para que su hermana pudiera sobrevivir. Eso hizo el régimen; dejó a los pacientes oncológicos sin tratamientos. Fue una decisión política, como lo fue asesinar a más de 150 personas ese año.
Como cada 26 de abril por esta vía y como cada día desde el corazón, mi abrazo a @elloverah y @jpernaletel01.
Honor y gloria a Juan Pablo.
Nunca olvidemos. Nunca dejemos de buscar justicia, reparación, libertad, democracia y no repetición. Memoria siempre.
#LAFOTO El 26 de abril de 2017 sucedió uno de los crímenes de Estado más terribles, me refiero al asesinato de Juan Pablo Pernalete.
Llegué al sitio del suceso en Altamira con un equipo de criminalistas de los mejores del país, el CICPC optó por retirarse. Un veterano investigador de ese cuerpo me dijo: nosotros sabemos que pasó, pero el sitio es tuyo que si vas a poder decir la verdad.
Cerramos 3 calles con apoyo de Polichacao y trabajamos cerca de 10 horas seguidas colectando más de 21 bolsas de evidencia.
Durante los días posteriores se analizaron cientos de horas de video, se entrevistaron decenas de testigos y se inició uno de los análisis balísticos y químicos más complejos de la historia de la investigación venezolana.
Shock Cardiogénico por contusión en tórax superior izquierdo fue la causa de muerte. Pero cual era el objeto exacto que lo había impactado? Los organismos utilizaban para el momento al menos 5 tipos de lacrimógenas distintas y otros proyectiles plásticos.
Pedí muestras de los proyectiles a la GN y empezamos a analizar las huellas que dejaban al impacto y sus componentes químicos, ya que teníamos unos residuos identificados en la ropa de la víctima.
Bingo! Todo calzaba en morfología y contenido químico con el NF01 de fabricación China utilizado por la GN.
Mientras tanto el régimen desplegaba toda su maquinaria mediática para imponer la mentira de la pistola de perno y responsabilizó a los compañeros de Juan Pablo.
Comuniqué los resultados a los padres de Juan @elloverah y @jpernaletel01 con quienes me comprometí a esclarecer los hechos y a hacer públicos los resultados para proteger a los testigos de la persecución y limpiar el nombre de Juan Pablo.
Después de presionar, logramos que los resultados se hicieran públicos el 24 de mayo de 2017. El régimen quitó la luz en La Candelaria para que no se conunicara desde el MP por lo que se hizo la comunicación en la Escuela de fiscales. Esa es la foto que ahora exhiben como prueba no se qué, es el día en que se dijo al mundo que fue un crimen de Estado y que además habían manipulado la verdad. Al terminar la rueda de prensa, recogí el estándar de comparación del cual teníamos varios (bomba lacrimógena) y la resguardé como corresponde técnicamente en el laboratorio.
El hecho es histórico y en ese caso habrá justicia! @TarekWiliamSaab negó el hecho, ordenó archivar el expediente y persiguió a todos los que participamos en la investigación.
Poco tiempo después el régimen me acusó de traidor a la patria. La criminalística no miente y no puede ser torcida.
Si les interesa el tema hice recién un programa con @NituPerez donde narro detalles de la investigación.
Voy con un hilo de la vergüenza 🧵
La defensora del pueblo sostuvo un "encuentro estratégico" con miembros del Programa para la Paz y la Convivencia Democrática. Aquí la nota: https://t.co/i4GefnBYFH
Elvira Pernalete, madre de Juan Pablo Pernalete, asesinado por la GNB en 2017.
No hay transición con negacionisno, con pasar la página, con disculpas televisadas por cargos públicos y sin Justicia, memoria, verdad, ni reparación.
No hay transición con impunidad y revictimización.
Los Pernalete son un referente ético de nuestra historia y memoria andante de la lucha por la Libertad. Tenemos una deuda con todos nuestras víctimas por la democracia.
Apoyamos cada una de sus palabras!
Gracias Sra. Elvira por su brújula y valentia.