Durante años nos hemos acostumbrado a historias donde los villanos parecen ganar. Narcotraficantes, delincuentes, políticos corruptos y gente sin escrúpulos aparecen como los poderosos: tienen dinero, lujos, éxito y pareciera que siempre se salen con la suya. De tanto verlo en las películas, en la política y en la vida real, corremos el riesgo de convencernos de que así son las cosas y de que no hay nada que hacer.
Por eso me gustó tanto La captura, la nueva película de Netflix basada en hechos reales. Esta vez los héroes son dos policías federales comunes y corrientes que, casi por casualidad, terminan frente al narcotraficante más poderoso y buscado del mundo. Tuvieron miedo, recibieron amenazas y ofrecimientos de dinero, temieron por ellos y por sus familias. Y aun así hicieron lo correcto.
La película nos recuerda algo que México necesita escuchar: el bien sí puede vencer al mal, pero para ganar tiene que actuar. Ante la pregunta que tantos nos hacemos —“¿y yo qué puedo hacer?”—, estos dos mexicanos simplemente hicieron lo que les correspondía y se sostuvieron cuando hacerlo se volvió muy difícil. Ese México de gente decente, valiente y que no se vende también existe. Gracias a Francisco González Compeán por recordarnos que los villanos no tienen por qué ganar. El bien también puede vencer. Pero necesita de nosotros.
Esto no puede ser real...
Santos Laguna navegando en la miseria desde hace torneos y su dueño se pone a cantar "Color Esperanza" en plena fiesta para motivar un cambio.
Lo surreal que es esto. Es increíble, de verdad.
Una cosa os digo.
Si éste chaval viene al Barça después de lo que ha pasado y está 1 año sin marcar un puto gol, lo voy a seguir bancando y me da igual lo que me digáis.
Nunca he visto a un jugador hacer tanto y aguantar tanto por venir aquí. Y lo que no sabemos.
Así es como tratan a un chaval que pretende hacer las cosas en condiciones, avisando con tiempo de que quiere marcharse y dándole soluciones al club para que todas las partes salgan ganando.
Pobre Julián Álvarez 🥺
@Archivismo Ya duerman al Oso como a los perritos, y alguien díganle a Carrillo que ya dejo de jugar en el equipo pitero de los pumbas donde no hay exigencia, ya tiene que mostrarse o que se largue