Yo no volvería a votar por Petro.
Jamás de los jamases.
Y, si miran bien, el que más se parece a Petro es el otro: su mismo disparate, su soberbia, su endemoniez. Y su machismo.
Cepeda, no. Cepeda es diferente.
Yo elijo creer. 🌹
Yo soy crítica de este gobierno, como usted.
Estoy harta de la inseguridad, como usted.
Y creo, con sentido común, que la seguridad es con la paz.
No con la mafia.
Y con la firmeza, no con el miedo.
Confío en Cepeda.
"Que bien sé yo la fonte que mana y corre
aunque es de noche.
Aquella eterna fonte está ascondida,
que bien sé yo do tiene su manida,
aunque es de noche". SJDC
Mi plegaria del día 3. Para que en medio de este desvarío no se nos olvide el camino de regreso
#NovenaParaElecciones
El Napoleón corroncho pasó de ser ateo a católico radical, de odiar el fútbol a ser hincha furibundo del Junior, de ser homosexual a defender la familia tradicional y quitarles derechos a la comunidad LGTBI, de defender el proceso de paz a ofrecer plomo en el monte. El tigre de Temu es el típico negociante de valores porque sencillamente no los tiene. Es un enano advenedizo acomplejado por su físico, su origen y tener que vivir encerrado en un clóset porque no es capaz de asumir que le gustan los hombres. El noviecito de Iguarán quiere la presidencia no para salvar al país sino para vengarse de todo aquel que lo haya criticado. Su narcisismo alterador de la realidad lo hace percibirse como un empresario exitoso generador de riqueza para no aceptar que es un tinterillo lavador de plata de narcos y protector de criminales y paramilitares. No es un outsider que va a enfrentar al poder de facto sino un arrodillado más que se le arrastra a los banqueros, la oligarquía y los hacendados. El sociópata que juró arrodillarse a la patria gringa convertirá a su país en el establo que Trump siempre soñó. No es Milei ni es Bukele: es Abelardo. Hijo de otro Abelardo que vivió de halagar a narcos como el Ñeñe Hernández y de ser el notario favorito de Álvaro Uribe Vélez. De la Espriella es otro títere más, uno con vocación de payaso y condición de enclosetado. Se puso culo para entrégaselo al Sionismo mientras sus seguidores gritan firme por la patria pensando que son soldados que están salvando a Colombia en una guerra que enfrentan desde los sofás de sus casas soñando que algún día van a disparar un arma. Votar por el frentón que corea vallenatos y tararea ópera es celebrar la consolidación del narcofascismo en un país lleno de lavaperros aspiracionistas. ¡Qué vergüenza!
La Medicina es un arte antiguo y una ciencia joven. La Medicina hipocrática tenía más humanismo que ciencia y se relacionaba más con el enfermo. En la Medicina contemporánea, hay más ciencia que humanismo y se relaciona más con la enfermedad.
Recuerden siempre omitir la preposición y el artículo al mencionar el espanto.
Pues tan pobre cosa no merece tanta arandela.
Se dice Espriella.
(Y esta es mi sencilla contribución a la campaña).
#LaTigresaDeCordoba
Este man tiene más pinta de payaso que de futuro presidente.
Colombia no puede caer tan bajo con un tipo como estos en la presidencia.
@anivilmusic@Laurealg123 Por eso se llama proceso... Por complejo, porque no es de la noche a la mañana y porque entre otras cosas entre sus determinantes está también la inequidad social.
Me gusta Cepeda por sus tonos. Por su atenuación. Hasta por su grisura, si quieren.
No dejen que los hagan creer que la estridencia es buena o necesaria. Ni siquiera lo es el colorido.
Mis preferencias electorales, pensando en lo mejor para Colombia, van así:
1. Iván Cepeda.
2. Entre Iván Cepeda y Paloma
Valencia, prefiero a Iván Cepeda.
4. Entre Iván Cepeda y el “filipichín”, prefiero a Iván Cepeda.
5. Entre Paloma Valencia y el “filipichín”, prefiero a Paloma Valencia.
6. Pero jamás, bajo ninguna circunstancia, votaría por el “filipichín”.