Otro detalle de la tarde de hoy: es incomprensible como Borja no le brinda el sexto toro a Luis Blázquez, en el toro de su despedida de los ruedos. Hay que tener más sensibilidad y saber taurino si uno quiere llegar a ser figura. Para mi, ya digo, incomprensible.
Por cierto, si el Domingo de Resurrección no lo torean Morante, Urdiales y Aguado, Garzón demostrará ser exactamente igual que los que regentaban la plaza hasta hace poco.
El despojo de Antonio Ferrera. Olvidarse del cuerpo, romperse por dentro y torear con el alma. Frente a la monotonía actual, la honestidad de la entrega absoluta y lo espontáneo.