Mientras acá pelotudeamos con rumores, noticias, apresuramientos y mala leche, uno de los hijos de Jorge, en lugar de estar ahí, con su familia, está en Estados Unidos, porque ama a esta camiseta, porque es el capitán y porque es argentino hasta los huevos.
Nos hizo y nos hace muy felices, lo mínimo que podemos hacer por él es respetar este momento y agradecer que no nos deja en banda para estar con su papá, como haríamos cualquiera de nosotros. Claro, nosotros no somos Messi.
Gracias, Messi. Y mucha fuerza, porque cuando uno de tus viejos está pasándola mal de salud, todo es una mierda…