Tenía razón Don Fidencio aquel domingo en misa cuando dijo: “No se puede confiar en las personas que no aman, y las personas que no aman no dan el salto…”
El orden llegó a mi vida cuando depuré mi Spotify de playlist que no coincidían con mi personalidad. A las que tenia les puse una portada e incluso descubrí que tengo moods increíbles y peligrosos. Ahora sueño que alguien entra a mi perfil y termina con una nueva playlist…
En mis borradores guardo algunos pensamientos/sentimientos para saber por donde estaba pasando antes. Y para mi sorpresa me doy cuenta de que aún no se acaba este camino…