La Casita de Bad Bunny es un burdel moderno. Cualquier persona que vea a su pareja ahí, debería preocuparse. Las mujeres son “cortes de carne” de distinta calidad, exhibidas cual carnicería. El tema es que crean que se vuelven más exclusivas por estar ahí y tal vez sí, para hombres simplones y diminutos de mente es apantallante, pero no para hombres que NO ven a la mujer como ESCALERA SOCIAL.
Tengo una teoría y es que vivimos en una especie de Matrix.
Desde clips de la infancia hasta los grandes estadios del mundo, ciertos jugadores parecen ser filmados, protegidos y promovidos como si su historia ya estuviera escrita incluso antes de que pudieran hablar. Las cámaras los siguen a ellos, no a sus compañeros de equipo. El foco los aísla.
Este patrón sugiere que hay algo más profundo que una simple coincidencia.
No es casualidad que existan imágenes de Lionel Messi bañando a Lamine Yamal cuando era un bebé, que haya entrevistas a Neymar siendo todavía un niño, o que hayamos visto a Cristiano Ronaldo barriendo las calles antes de llegar a la élite del fútbol
Las cámaras no los encuentran por accidente.
El sistema parece identificarlos desde muy temprano. Sus momentos de infancia quedan archivados. ¿Por qué?
Tal vez no sea solo nostalgia o curiosidad. Tal vez sea algo parecido a una profecía con botas.
Y quizá, solo quizá, las estrellas nunca fueron realmente algo aleatorio…
- Se pelearon dos travecos
- Se pelearon dos enanos
- Peleó un ex campeón mundial de la WWE
- Se peleará la esposa del dueño del evento contra una puta
#RingRoyale
Las marcas mandan y nadie quiere ver un anuncio de Pinol hecho por el Chiquito Sánchez y cuando digo “nadie” me refiero al departamento de mercadotecnia de esas marcas “con valores” que está infestado de morras fresitas de la Ibero.
Ojalá con el triunfo de Fátima como #MissUniverse 2025 se ponga de moda no estar todas buchonas operadas con los labios de mandril y ahora todas quieran ser niñas bien católicas elegantes.