Pasamos de jugar los peores partidos de Ecuador en un mundial a jugar el mejor partido de Ecuador en la historia de los mundiales.
Que bello y puto deporte.
#Ecuavisa ha decidido hacer pública una serie de episodios que parecen casuales, pero que se repiten tanto, que en el fondo hacen dudar de si se trata de un ataque sistemático desde el poder.
Les vamos a contar los hechos ocurridos, uno tras otro, después de que @higuerahernan, reportero de #Televistazo, investigara y publicara detalles del #CasoProgen.
Más detalles ▶️ en https://t.co/NyztbOWSRX
El informe de la autopsia confirma que Monika Silva fue ASESINADA. Lamentablemente ella fue golpeada y estrangulada.
Nunca olviden al MISERABLE de @JohnReimberg que salió a decir que ella se había suicidado, y tampoco olviden a los pasquines del Gobierno como Radio Centro, La Posta, Altavoz, La Data y varios más, que para quitarle la responsabilidad al Gobierno por no haberle brindado protección a Monika quisieron instalar esa narrativa.
Lo que en El Salvador de Bukele se vende como un milagro de mano dura, en Ecuador naufraga en medio de un baño de sangre. La construcción de prisiones y la militarización de las calles no logran contener una ola de extorsiones y asesinatos https://t.co/dTXzlx9w3V
DOS JUSTICIAS
Resulta imposible no advertir el contraste.
Un exasambleísta condenado por un gravísimo delito sexual cumple su condena en la Cárcel 4 y, además, llegaron a conocerse denuncias públicas sobre supuestos traslados frecuentes a un centro de salud donde incluso habría recibido visitas.
Mientras tanto, el Alcalde de Guayaquil permanece en una cárcel de máxima seguridad, bajo un régimen de aislamiento extremo, sin sentencia condenatoria ni de primera instancia y en medio de un proceso cuya acusación sigue siendo materia de debate judicial.
No se trata de pedir privilegios para nadie. Se trata de exigir coherencia, proporcionalidad e igualdad ante la ley.
Porque cuando los condenados parecen recibir mejores condiciones que quienes aún conservan la presunción de inocencia, la ciudadanía tiene derecho a preguntarse si la balanza de la “Justicia” está realmente equilibrada.
Así las cosas en la “Justicia” ecuatoriana.
TRES AÑOS DESPUÉS…
Controlan la Policía.
Controlan las Fuerzas Armadas.
Controlan la Fiscalía.
Controlan los jueces que consideran afines.
Controlan el Consejo de la Judicatura.
Controlan la Asamblea Nacional.
Han tenido tres años para impulsar reformas legales profundas, depurar instituciones, fortalecer controles internos, profesionalizar la investigación criminal, corregir la administración de justicia y asumir el liderazgo de los cambios que prometieron.
Y, sin embargo, frente a cada fracaso, cada crisis y cada problema estructural, la explicación sigue siendo la misma: la culpa es de alguien más.
Llegados a este punto, el problema ya no puede atribuirse a terceros. El problema es de gestión. Es de ejecución. Es de voluntad política. Es de capacidad para transformar el poder acumulado en resultados concretos.
Porque quien tiene todo el poder, también tiene toda la responsabilidad.
Y después de tres años, las excusas empiezan a parecerse demasiado a las confesiones.