El enemigo son tres hijas de puta sentadas entre almohadones diciéndote de forma tácita y subterránea que la prostitución está bien. Hay que atacar este discurso mas que nunca, que sientan verguenza de ganar guita así, que se enfatice lo reaccionario de sus mensajes
antes de cantar “me quería hacer venir, no me querías a mi” en un tema mientras beboteo prefiero revolcarme en un colchón de vidrios rotos y después tirarme alcohol en todo el cuerpo