Es una vergüenza que en Islandia los camareros cobren 3000€ y las hamburguesas cuesten 28€, no como en España que los camareros ganan 1400€ y las hamburguesas cuestan 28€
Hola soy Búmer Bumerez, me gusta la fruta, me prejubilé a los 48 años con pensión máxima y alquilo 4 pisos dividido en sarcófagos individuales a cambio del 80% de vuestro salario. Los jóvenes ya no quereis trabajar ¿por qué no teneis hijos? Hostia, un niño, llama a la polícia.
La policía acaba de cargar y de abrirle la cabeza a un fotógrafo en una manifestación contra la turistificación en Palma.
A la patronal inmobiliaria, fondos buitre, rentistas, empresarios… a esos la alfombra roja. A la clase trabajadora porra y multas.
Le detienen por violar la orden de alejamiento, le sueltan, y al día siguiente la mata a puñaladas.
Ella acaba muerta y al juez responsable no le pasa nada. Lo de la justicia y la protección de las mujeres en este país es acojonante.
Rosa y Carmelo
«(…) Sí mi niño, los falangistas llegaron al pago de El Granillar sobre las cuatro de la madrugada, venían borrachos como cubas, yo dormía abrazada a mi viejo Juan cuando escuché los gritos, los disparos al aire, los ladridos de los perros que no entendían que era aquel escándalo en un lugar donde de noche solo se escuchaba el sonido de la brisa del norte. Me asomé a la cancela de la puerta y los vi subir desde la carretera de Teror, eran más de cincuenta hombres armados hasta los dientes, delante iba un niño con una bandera con el yugo y las flechas y una corneta colgada en la cintura. Yo sabía a lo que venían, fueron directos a la casita de la ladera y las flores de mayo, donde vivía aquella entrañable pareja de jóvenes, Rosa y Carmelo, ella maestra, él albañil, sabía que vendrían a por ellos porque eran anarquistas, participaban en el Ateneo de Las Palmas, ella con sus poemas, él con sus pinturas de luces y colores. Desde arriba aquellos malos hombres no me veían, entonces lo vi todo, cuando rompieron la puerta a patadas, cuando sacaron al pobre Carmelillo a golpes, empujones, culatazos, puñetazos, a Rosita medio desnuda, le habían roto el camisón entre burlas, se los llevaron al bosque de pinos isleños, debajo de los Riscos de Jiménez sucedió todo, yo escuchaba los gritos de ella mientras aquellas bestias la violaban en grupo, los llantos de Carmelo obligándolo a ver todo lo que hacían a su amada. Es tan fuerte lo que te puedo contar, que prefiero comenzar por el final, cómo los encontramos cuando fuimos Juan y yo con las cabras al bosquecillo, el muchacho estaba amarrado en un acebuche, le habían arrancado la piel a tiras, ella en el suelo con las piernas abiertas y una hemorragia saliendo de sus partes, les hicieron de todo, jamás imaginé que aquellos hombres que conocía de toda la vida pudieran ser capaces de aquella salvajada. Entre ellos estaba el cura de Teror, los jefes de la guardia civil, los hijos de los caciques Yánes, el joven Teófilo Rosales, hijo de los dueños del agua, el mayordomo de las monjas del Sister. Te puedo dar muchos nombres, personajes que ahora ocupan cargos públicos en esta democracia, que son alcaldes, concejales, jueces, empresarios conocidos. Nunca lo entendí. Por eso cada vez que pasamos por ese lugar llevamos flores y las dejamos en ese olivo canario…»
Fragmento de la entrevista a Susanita Curbelo Afonso el 29 de julio de 1987 en su casa de San José del Álamo (Gran Canaria).
Extraído de la magnífica página de Francisco González Tejera.
Ilustración de Castelao.
Os cuesta un mes encontrar uno de estos peces, os estáis dando cuenta de que apenas quedan y aún así, capturáis el único que veis y os lo coméis.
Mentes privilegiadas.
Se ha filtrado una de las escenas más horribles de la historia de la humanidad.
Cuando Israel obligó a miles de personas en Gaza a correr tras una barra de pan bajo fuego enemigo.
Un momento que el mundo jamás debería olvidar.
Pues no te digo nada con 1 pólipo uterino: me dijeron q ni sedación ni nada, a lo vivo.
1º la ginecóloga y, al no poder por mis nervios, 2º en obstetricia.
Me negué y hace 1 semana q me lo quitaron con anestesia general.
El cirujano alucinó con q me lo quisieran hacer sin nada.
Robar niñas para el entretenimiento sexual de los fascistas
“(…) Antonio Doreste, «El Pelao», estaba empeñado en que mi padre le diera en adopción a mi hermana Candelaria, sabía bien por la miseria y el hambre que estábamos pasando después del Alzamiento, por eso le dio por venir a la casa de Los Llanos de María Rivera, aparecía allí todos los días con el mismo coche que usaban pa detener a los republicanos. Mi hermana y yo nos escondíamos en el alpendre, el viejo le decía que la chiquilla estaba pa Las Palmas con la madre, pero el fascista insistía, no había quien lo parara. Estuvo varias semanas sin venir en marzo del 37 y un día a primera hora vino con Eufemiano Fuentes, que era el jefe de Falange de toda la provincia. Se bajaron del coche vestidos de azul con la boina roja y su camarilla armada hasta los dientes, entonces el tabaquero cogió a mi padre por la camisa y le dijo: -Queremos a tu hija sucio bastardo, queremos a tu hija o te llevamos con nosotros y no vuelves más a esta mierda de casa-
Mi padre le dijo que no se la daba, que la chiquilla era sagrada, Doreste le puso una pistola en la cabeza y lo obligó a ponerse de rodillas, entonces mi hermana salió del escondite y les dijo que se iba con ellos, Eufemiano la cogió por el brazo y le manoseó las tetas: -Está buena pa la casa el Conde en Cercados de Araña- dijo. Todos sabíamos que allí tenían a mujeres de republicanos asesinados y que las usaban como entretenimiento de los del Movimiento, que por allí pasaban todos los mandos del ejército y la guardia civil los jefazos falangistas pa abusar de las mujeres. Mi padre se quedó arrodillado mientras se la llevaban, Cande tenía 14 años, la metieron en el coche subiéndole el vestido, tocándole el culo, riéndose de ella, no la vimos más, nos quedamos allí en el pago desalados, mi padre les rogó que la dejaran y Eufemiano sacó la pistola y dio varios disparos al aire. Se fueron por la carretera el centro pa Las Palmas entre risas.
Siempre he querido saber que fue de mi hermana, pasaron los años y me enteré por un amigo de Las Lagunetas guardia de asalto, que la habían tenido en varias casas de putas hasta que cumplió los 25 años, que también estuvo viviendo con Doreste unos meses en una finca que le había robado a un asesinado en Pino Santo, que un capitán borracho le desfiguró la cara una noche con una navaja, que la usaron como quisieron y luego se la vendieron a un jefe de la Guardia Mora de Franco que vivía en Agúimes. Hasta ahí supe, mi padre se murió de pena a los dos años, casi no hablaba ni comía, mi madre enfermó de cosa mala, se quedó muda y se volvió loca, la ingresaron en el manicomio de Tafira, yo me vi solo con la casa, las tierras y las cuatro cabras y ovejas, nunca podré perdonarles lo que nos hicieron, como destrozaron a mi familia por el capricho de un criminal…”
Testimonio de Antoñito Cabrera Ramos, vecino en su infancia de Santa Brígida (Gran Canaria), en los años del genocidio.
Entrevista realizada por Francisco González Tejera, el 21 de diciembre de 1997, en Cueva Grande, municipio de San Mateo.