Las redes sociales nos han vendido una mentira: que las relaciones felices son las que viajan mucho, comen en sitios caros y tienen fotos perfectas. Spoiler: no es verdad. Las relaciones de verdad se sostienen en lo cotidiano. En lo aburrido. En lo que no se sube a Instagram.
Absolutamente nadie quiere un teléfono que se doble. Lo único que espera la humanidad son nanobots que se encarguen de las hernias de disco y de que el tomate vuelva a tener sabor a tomate
El futbol te agarra de la mano, te lleva, te va susurrando al oido cosas hermosas, y de la nada te suelta y te pega una patada en la nuca mientras te grita que la vida es una poronga y vos un fracasado de mierda. Lo único que se disfruta es cuando le toca a otro la patada.
Qué quieren que les diga, perdimos, los cagamos a palos y por un momento los tuvimos pero hace 3 semanas no teníamos DT y veníamos de quedar afuera de local.
Esto era algo totalmente impensado, no caigo todavía.
Uno tiene que seguir la semana mientras los jugadores de Boca y Dirigentes se van a disfrutar su vida en hoteles 5 estrellas, gatos y autos mientras no pueden empujar una pelota abajo del arco