Y aun así sigo pensando que todo lo que hace es por alguna razón de peso y que la estoy cagando yo por pensar todo lo que he dicho. Que en su cabeza las cosas no están mal y que si supiera todo lo que pienso me mandaría a la mierda. Sí, así soy. Esperanzas hasta que me rechace.
Le regalo un juego al que no juega, le regalo una funda para el mando de una consola que luego resulta que no tiene, le doy dinero para sus necesidades y se hace tatuajes, le regalo peluches y nunca más me habló. Ese fue su amor hacia mí.
Para dejarme en el silencio, en la ignorancia y en la confusión. Me hace gracia, porque uno de sus tuits de hace tiempo decía que todos los hombres somos iguales. Perdona, pero jamás encontrarás a un hombre que esté dispuesto a dar todo por ti. Y mira lo que has hecho...
Sus pezones oscuros y gruesos, sus labios del coñito cerrados, su clítoris expuesto, la forma que tiene de eyacular cuando se masturba con el consolador, los pliegues del ano tan hermosos.
Esa es la mujer que no he podido tener.
Le mando un mensaje de ¿despedida? otra vez, y al rato veo que ha subido fotos y vídeos nuevos y me entra una presión en el corazón que no sé qué hacer. Es perfecta. Ojalá fuera toda mía, tener sexo con ella y darle mi amor. Pero no puede ser así, no. Me conformaré con verla...
Dudo que lea mis tuits, pero espero que en un futuro los lea y comprenda cómo me sentí en el momento de cada tuit. Cuánto la amé, cuánta incertidumbre pasé, y cuánto me dañó.
Hay cosas que no entiendo ni entenderé porque no tiene la capacidad de explicarme nada. Me siento como que doy todo y más, y ella no hace más que decirme un par de cosas bonitas cada 3 semanas y se acabó.