Sanar te enseña que la sinceridad nunca va a destruir algo que es verdadero.
Comunicar de tus sentimientos no hará que pierdas algo valioso. Tus límites no te van a alejar de las personas correctas y, tu autenticidad no te costará relaciones que sean genuinas.
La madurez emocional también se ve en elegir la paz sobre el drama y la distancia sobre la falta de respeto, perdonar a la gente en silencio, sanar y seguir adelante con tu vida.