Carta abierta al Presidente de la Nación.
Señor Presidente:
Le escribo no como un dirigente político, sino como lo que soy hoy: un ciudadano del sector privado. Uno más de los millones de argentinos que producen, que generan trabajo, que arriesgan su capital todos los días y que en su momento decidieron acompañar un cambio que parecía imposible.
Le escribo justamente porque creo en el modelo económico y las reformas que su gobierno est�� llevando adelante. Y porque creo en él, no puedo quedarme callado ante lo que está pasando. Confío en el cambio cultural que decidimos encarar los argentinos.
Hay una situación que usted conoce mejor que nadie y que no necesito nombrar. Una situación que viene desgastando al gobierno desde hace meses: ocupa la agenda, tapa los logros y erosiona lo más valioso que tiene este proyecto, que es la palabra. Los argentinos no votaron solamente números. Votaron la promesa de terminar con los privilegios, con los acomodos y con la idea de que hay funcionarios que están por encima del resto. Ese fue el contrato. Y ese contrato hoy se está poniendo en duda.
Acá está el punto que quiero dejarle, con todo el respeto: este proyecto no es suyo. No le pertenece a una persona, ni a una familia, ni a un círculo de confianza. Este proyecto es de la enorme mayoría de los argentinos que decidimos, democráticamente y en las urnas, dejar atrás décadas de malos hábitos. Usted es el representante de ese cambio y el principal responsable de cuidarlo. Pero no es su dueño. Y cuidarlo, muchas veces, significa tomar decisiones que duelen.
Porque las ideas y los proyectos valen más que cualquier relación personal o familiar que un presidente pueda tener. Más que cualquier afecto, cualquier lealtad y cualquier confianza individual, como la que en algún momento tuve en usted. El día que una relación personal pesa más que la coherencia del proyecto, el proyecto empieza a morir por dentro, aunque la economía siga funcionando.
Se lo digo con autoridad moral, porque a mí me tocó vivirlo del otro lado. Fui de los que fundó este espacio. Lo construí desde el principio, cuando casi nadie creía. Y un día me sacaron, de manera unilateral, sin preaviso, a través de un tuit, con excusas ridículas. Me dolió, claro que me dolió. Pero supe callar. No salí a romper nada, no le hice daño al proyecto y no me convertí en bandera de la oposición. Entendí que el proyecto era más grande que yo, y que mi orgullo personal no podía estar por encima de lo que millones de personas estaban esperando.
Si esa misma vara se aplicó conmigo —un fundador, apartado injustamente—, lo único que pido hoy es que se aplique con la misma firmeza con cualquier funcionario. Sin distinciones, sin blindajes y sin excepciones por cercanía. La coherencia no se reclama solo cuando es cómoda.
No le pido que me dé la razón. Le pido que tome la decisión que corresponde. La que cuida el modelo, la que protege la palabra empeñada y la que le devuelve al gobierno la fuerza moral que le dieron los argentinos.
Este cambio es más grande que cualquiera de nosotros. Más grande que yo, que ya lo viví en carne propia. Y más grande, también, que usted, Señor Presidente. Cuidarlo es su responsabilidad. Y todavía está a tiempo.
Con respeto, y con la sinceridad de quien quiere que esto salga bien,
Ramiro Marra.
No Julia. Me alegro genuinamente por vos. Y no dudo ni por un minuto que lo sacaste por derecha, de lo contrario el Banco Nación no te lo hubiera dado. Yo trabajo para que le vaya bien al país. Vos sos parte de este país. Ojalá haya mucha más gente que saque estos créditos, de cualquier signo político o ideología.
Estos tres presidentes, que no apoyaron ni postearon nada en favor del paro de la AFA, son los que traccionarán el cambio de base. Los que, más tarde que nunca, dejarán atrás la casta del fútbol.
San Lorenzo informa que respalda y acompaña la medida de fuerza convocada para los días 5, 6, 7 y 8 de marzo.
El fútbol argentino debe debatir su presente y futuro en los ámbitos institucionales que marcan sus estatutos, sin injerencias externas ni operaciones que busquen alterar su autonomía.
Los clubes somos asociaciones civiles sin fines de lucro, con una profunda función social, formativa y comunitaria. San Lorenzo se distingue desde siempre por defender ese modelo y seguirá en ese camino.
Las discusiones estructurales deben darse dentro de los órganos competentes. Reafirmamos nuestro compromiso inquebrantable con la institucionalidad, la autonomía del fútbol argentino y la defensa del modelo de asociaciones civiles.
@Kicillofok Estas son las preguntas que se hacen los venezolanos. Y vos poniendo boludeces desde la irresponsabilidad institucional que tuviste siempre. Ocúpate de las cloacas y el asfalto que les faltan a los bonaerenses y llámate al silencio.
Este martes, evento imperdible de Fundacion IEB, donde tendré el honor de entrevistar al ministro de economia de la Nación.
Transmitiremos en vivo desde nuestro canal de youtube martes 10 AM!
🇦🇷💪🏼
Dejo link:
https://t.co/aLNCp4EGHu
Hola @myriambregman, con respeto te pido como venezolana que dejes de usar mi bandera para tu show político en el Congreso. Defender lo indefendible solo expone tu infinita ignorancia sobre lo que vivimos. Cada vez que usás a Venezuela para figurar, te cagás en los más de 8 millones que tuvieron que irse por culpa del Gobierno. Te pido respeto y empatía. Si tenés dudas, mi habitación sigue vacía hace casi 11 años; te la presto para que lo vivas en carne propia.