Quiero regalarle a los niños damnificados por el terremoto, una alegría en su día. Ellos no solamente perdieron familia y sus casas, también perdieron todos sus juguetes, su carrito preferido, ese peluche con el que dormia abrazado/a, esa muñeca a la que peinaba y la maquillaba, esa pelota con la que jugaba todo el día sin querer hacer la tarea, y así muchos juguetes preferidos. Quizá no podamos darle a todos, pero sí a unos cuantos, ayúdenme a hacer ese deseo realidad.
Pueden escribirme por dm si no tienen nuestro número de teléfono.