Hay un rumor sobre este "loco" que dice que cuando jugaba fútbol participó en una gala benéfica.
Niños de 9 años le tiraban penaltis y por cada gol se donaría una cantidad de dinero.
Oliver Kahn, en su línea de no ser diplomático, paró todos los penaltis.
Después él mismo donó el doble de dinero que si le hubieran metido todos los penaltis.
Acabó con este consejo a los niños:
"La vida no te hace favores ni siquiera cuando estás necesitado de ayuda, tendrás que ganártelo con esfuerzo."
No le falta razón al bueno de Kahn.