@Aguanterobleis_@CondeyManchu increíble que con lo importante que era, no me generó nada, desde que vi los primeros diez minutos estuve ya con esa sensación, posterior al partido estuve re tranquilo, como nunca, pero no tranquilo de paz sino como si era un día como cualquier otro y no tenía nada de especial
A esa nena de la foto.
Todavía no lo sabés, pero ese chico de pelo largo que te llamó la atención un día en el Mundial de Sudáfrica 2010 no va a ser solo tu jugador favorito. No.
Hoy llenás los espejos de stickers, usás la camiseta del Barça hasta para dormir, le escribís cartas y se las mandás con cualquier persona que viaje al Camp Nou, y sonreís cada vez que alguien pronuncia su nombre. Pensás que es un jugador que te gusta.
Pero, no sabes todo lo que va a significar.
Que que dentro de unos años vas a llorar una final en Brasil como si el corazón pudiera romperse de verdad. Y tampoco sabés que esa no va a ser la última vez que llores por él. Lo vas a ver renunciar. Vas a esperar su vuelta como si estuvieras esperando a un amigo. Un virus va a cancelar ese viaje de XV años con el que soñabas conocer Barcelona y verlo jugar.
Pero tampoco sabés que la vida, caprichosa como es, siempre encuentra otras maneras de sorprender.
Lo vas a ver 7 veces en una cancha.
Lo vas a esperar 2 veces en Ezeiza.
Lo vas a ver levantar la Copa del Mundo.
Vas a gritar 2 Copas América.
Y un día vas a entender que los sueños no siempre llegan por el camino que imaginábamos cuando éramos chicos.
Pero hay algo que todavía no puedo contarte. Porque si te lo digo, capaz dejás de vivir todo con esa inocencia tan linda.
Vos todavía pensás que Messi siempre va a estar. Y no está mal. Yo también lo pensé. Pensé que, pasara lo que pasara en mi vida, siempre iba a haber un domingo para sentarme frente al televisor y verlo jugar. No importaba si había sido una semana horrible o la mejor de todas.
Durante 90 minutos el mundo se acomodaba un poco. Era la tranquilidad de saber que siempre quedaba una próxima vez.
Hoy tengo 21 años. Es 18 de julio de 2026 y encontré estas fotos.
Las miro y no puedo creer cuánto crecimos los dos.
Vos aprendiste a escribir. Él terminó escribiendo la historia más linda que este deporte haya visto.
Vos dejaste de ser esa nena que llenaba los espejos de stickers. Él dejó de ser aquel chico de pelo largo que conociste en Sudáfrica.
Vos vas a aprender que crecer también significa despedirse de algunas cosas. Vas a entender que los héroes también se cansan, que el tiempo nunca se detiene y que la vida rara vez sale exactamente como la imaginabas.
Él también va a cambiar. Va a aprender a levantar la cabeza cuando todo un país dude de él. Va a dejar de cargar solo con las derrotas. Va a sonreír y a abrazar más.
Y un día, después de tantos golpes, va a descubrir que el mundo también puede rendirse a sus pies.
Y, sin darte cuenta, un pedacito de tu vida siempre va a llevar su nombre.
Creo que eso es lo que más me duele. No que termine una carrera. Sino descubrir que esa nena que sonreía señalando un cuadro de Messi también quedó un poquito atrás.
Así que quería agradecerles.
A vos. Y a él.
Antes de irme quiero contarte un secreto.
No quiero decirte demasiado porque arruinaría la sorpresa. Pero sí hay una cosa que necesitás saber.
Vas a llorar muchísimo por él. Pero nunca porque te haya decepcionado. Vas a llorar porque un día vas a descubrir que las personas que más nos marcan también nos obligan a crecer. Y crecer también significa aceptar que el tiempo pasa para todos, incluso para aquellos que uno creía eternos.
Dentro de unas horas quizás termine el último Mundial de tu héroe. Y te prometo que va a doler. Va a doler muchísimo.
Pero si pudiera elegir otra vez…
Volvería a ser vos. Volvería a llenar los espejos de stickers. Volvería a escribirle cartas. Volvería a pedir todas las camisetas con su nombre. Volvería a sentarme frente al televisor para verlo tocar una pelota por primera vez.
Porque hay viajes que valen la pena incluso cuando uno conoce el final.
Y este fue el más lindo de toda mi vida ♥️