Final del mundial, minuto 90, partido empatado, el '7' de Portugal 🇵🇹recibe, encara, bicicleta-bicicleta dispara y gol, levanta la copa y pone el broche de oro a una era dorada⭐️
Seedance 2.0 (La IA más avanzada para videos) está disponible en PolloIA🔗: https://t.co/SHMFxPWEnd
🚨Ayer lloré por el pago que les conté
En agradecimiento, hoy les presento a la empresa detrás, @parseablehq — ellos están construyendo la alternativa más seria a Datadog y Splunk que existe, una herramienta de observabilidad MUY potente
2.3K⭐️Github: https://t.co/fjqhwsNiUW
Juan ha estado demente los últimos meses, preparando y perfeccionando un producto increíble. Miles de horas de aprendizaje condensadas y filtradas para que cualquiera aprenda una habilidad de alto valor, el futuro es ahora y si no te estás aprendiendo esto, estás perdiendo dinero
https://t.co/xj2UTayZdK está disponible a partir de ahora
aprenderán a programar y a hacer sus propias apps aunque no hayan tirado una línea de código en su vida con la ayuda de herramientas IA (claude code idealmente)
tiers:
$29 Basic $99 Pro
Anoche en Chacao hubo rumba.
Sí, rumba. Música, luces, gente posando como si viviéramos en un país normal.
Y yo lo digo con toda claridad: hay cosas que yo no entiendo.
Venezuela amaneció con 4 niños detenidos.
Niños.
En un país donde respirar es sospechoso, donde opinar te puede costar la libertad, donde el miedo no duerme.
Pero llega la noche… y aparece el espejismo.
🎧 DJ, luces, “qué viva la vida”, selfies… y la vida real tapada con humo y flash.
Y lo peor no es que la gente quiera distraerse, eso lo entiendo.
Lo que revienta es la normalización del horror, el “vamos a hacer como que aquí no pasa nada”.
Rumba como anestesia.
Bailar para olvidar.
Ser cómplice para sobrevivir… o conveniencia para figurar.
Todo esto en el municipio donde “la modernidad” se usa para esconder la realidad nacional.
Y con la bendición del alcalde Gustavo Duque, por supuesto.
Un señor que ya dejó clarísimo que su rol no es defender al ciudadano, sino maquillarle la cara a la dictadura.
Un alcalde o un decorador político?
Juzgue usted.
¿Por qué duele? Porque mientras allá había fotito y whisky…
Aquí había madres llorando.
Familias angustiadas.
Gente contando lo poquito que queda en la nevera.
Otros calculando si compran comida o medicinas.
Y jóvenes pensando si vale la pena salir de casa o si no regresan.
No es odio a la alegría.
No es “nadie puede divertirse”.
Es que hay una diferencia entre respirar… y hacerse el huevón.
Entre sobrevivir… y prestar tu cara para un comercial de “Venezuela está mejor”.
Porque la verdad, aunque duela, es esta:
La rumba NO es progreso.
La rumba NO es libertad.
La rumba NO es país normal.
La rumba es decorado del desastre, mientras los mismos verdugos brindan.
Y Gustavo Duque, cada día más claro, es parte de ese decorado.
Este país no duele solo por lo que hace el régimen.
Duele por la cuerda de mamagüevos que le hace el coro, que le sostiene la mentira, que se presta para la foto y el cuento de hadas.
A mí no me pidan aplaudirles la noche.
Yo todavía tengo clavada la mañana.
Mientras ellos bailan para olvidar,
nosotros hablamos para que nadie pueda olvidar.
Y si molesta, mejor.
Las verdades nunca fueron cómodas para los cómplices.
La lucha sigue despierta. Aunque otros prefieran dormir con música.