A mi Cruz Azul me ha enseñado muchas cosas, a sentirme orgulloso de mis raíces, a aprender a perder, a nunca dejar de intentarlo y a disfrutar cuando se gana. Ser de este equipo es lo más grande que hay.
Se vivió la final contra el Santos de Benítez, el Toluca de Sinha, el Monterrey de Suazo. 3 contra el ave. Otra más contra Santos, el de Almada...
Si hay una afición que te puede hablar de estrés, resiliencia, aguante y estómago es la de Cruz Azul.
Confiar y confiar.