Suena una canción y de repente vuelves a tener veinte años, todo por vivir y el futuro en tus manos. Sientes que el tiempo no ha pasado. No recuerdas, vives de nuevo.
Eso es magia. Eso es música.
He leído que la suerte va de micro-riesgos, salir de la zona de confort, darte la oportunidad de conocer personas, pero también de agradecer cada paso que das y tener fe.