@SamsungArg Estimados, como es posible que compramos un TV hace menos de 2 años, se rompió el control remoto y uno nuevo me cobren $200.000... aguardo comentarios
@augusToPG Muchachos, con todo el respeto... no los leí a ninguno hablar ni de Molina ni Romero cuando se fueron de Talleres. Revisen los números de ambos y verán, mal que me pese, que AF, hizo lo que hubiéramos hecho TODOS. No sean hipócritas
EL FIN DEL MONOPOLIO DE LA PALABRA.
Respuesta a las inquietudes del periodista Luis Novaresio acerca de esta Oficina:
- Desde lo económico: no existe un incremento del gasto público para financiar la existencia de esta cuenta. No se creó ninguna estructura, no se incorporaron cargos adicionales, no se aumentó ningún sueldo ni se creó ningún impuesto nuevo como consecuencia. Esta cuenta no le costó ni un solo peso más a los argentinos. Se trata únicamente de una cuenta oficial en redes sociales dentro de la órbita de la Secretaría de Comunicación.
- Desde lo ideológico: no se baja línea. Se desmienten falsedades concretas con datos verificables. Eso no es pensamiento único: es brindar más información a los argentinos, no menos.
- Desde lo mediático: nadie va a impedir que se hable de ningún tema. Una cuenta en redes sociales es, por definición, incapaz de censurar a nadie. Lo que claramente incomoda es que ya no se pueda mentir sin recibir una respuesta.
Comparar esta Oficina con la Secretaría del “Pensamiento Nacional” de Ricardo Forster es desacertado y poco serio. Aquella dependencia, durante el kirchnerismo, buscaba imponer una visión oficial desde el Estado, a través de medios públicos e incluso mediante la publicación de libros oficiales. Esto, en cambio, es solo una cuenta en redes sociales que existe para exponer operaciones y separar hechos de relatos de manera directa ante la ciudadanía.
No es censura ni propaganda.
Es el fin del monopolio de la palabra.