Siendo una niña pedí un futbolín. Cada vez que se lo decía a alguien me replicaban que “eso era de niño no de niña”.
El día seis de enero yo tenía mi futbolín. Miré si tenía el nombre de mi hermano. Sonreí cuando vi el mío.
Hoy mi padre me ha recordado lo que me dijo:
—“Los Reyes Magos cumple los sueños de los niños, pero algunos mayores no lo saben”.
#juguetesnotienensexo