Iba a publicar que nadie piense que me morí por desaparecer un par de días hasta que me acordé que solamente hablo con dos o tres personas y que igualmente nadie se dio cuenta de mi ausencia.
Me cuesta entender que hay personas que prefieren mil veces coger vainilla cuando existe el acto de darnos un beso con los labios rotos y un poco secos por falta de aire porque tengo mi mano en su cuello ahorcándole.
Es demasiado temprano para conjugar una oración, pero nunca lo es para querer comer a besos una boquita antes de irme a trabajar. Todo se solucionaría más fácil.
Lo gracioso de todo esto es que me enamoré al pedo ya que me terminó engañando “sin querer” porque seguro escribió el rol totalmente inconsciente. Por eso fue la ÚLTIMA vez que me enamoré.
La última vez que me enamoré escribí cartas para diferentes estados de ánimo en los que se encontraba la persona que me enamoró. Después de cada carta había un video de alguna canción que quería volver nuestra. Me tomé el tiempo de subtitular todas y editar los videos a pulmón.
En un regalo de cualquier otro mes simulé un vlog donde hablaba sobre lo enamorado que estaba para regalarle con, otra vez, una carta. La diferencia era que esa carta al ser una sola era un texto de como cinco páginas con interlineado 1,5 y letra a 12, seguro. No exagero.
Mi algoritmo está totalmente desubicado y no veo un solo tweet de una persona normal. Eso me pasa por darle mg a cualquier cosa, porque ahora no puedo socializar en paz.
Mi día está recién terminando y puedo decir que toda la semana está llevándose mis energías. No tengo idea de cómo voy a llegar vivo al fin de semana, pero espero que pueda así no me levanto de la cama en todo el domingo.
Aunque sé que es temprano, el día de hoy me gustaría hablar con personas nuevas para expandir mi muy pequeño círculo social. Si les interesa tener a este sagitariano entre sus dms, pueden dejar un MG y voy.