—— No es lo único que sé hacer bien. —— Guiño le dedicó, ahora sí, comenzando a moverse con aún más descaro contra la erección que ella misma había provocado, permitiendo que la levantase e hiciera lo que quisiera con ella.
—— Oh, ¿tímida? No lo creo… me han dicho de todo, menos eso. —— Afilada, afilada sonrisa se hizo presente en rostro de la desesperación. Se acercó, a paso lento, hasta quedar frente a él. Se inclinó hacia delante para que rostro quedara a pocos centímetros del ajeno. (+)
Suspiró. Ya tenía mueca fastidiada en labios. —— Y yo que esperaba que el que me quitara la ropa fueras tú. —— Ya estaba desabrochando botones del uniforme.
—— ¿Sí? Me pregunto qué es lo que te insinúa eso. —— Ojo le guiñó, y decidió embriagarse en aquellas sensaciones. Definitivamente, tenía hábiles dígitos. De a poco, respiración propia había terminado en un desastre. Y ni decir de entrepierna… muslos temblaban. Sentía fluidos (+)
¿Cómo no voy a divertirme con este cuerpo de supermodelo? Sin embargo, parece que no soy el único que está pasando un buen rato... ~
— Los ataques a los pezones de la rubia se volvieron más insistentes, justo como el vaivén de las caderas del hombre. La velocidad de aquellos (+)
Y, sólo cuando sintió bulto rozarse contra sí, es que decidió lanzarle miradita de reojo y sonreírle cómo saludo. —— Es bonito, ¿verdad? —— Apuntó a dibujo.
Sonrió, ojos cerrando momentáneamente antes de pasar. Manos posó debajo de pechos que al aire colgaban. —— ¡Seguí tu consejo! Es… raro. Pero no incómodo. Creo que más de uno me vio venir acá, pero… meh. ——
parecía que seguía burlándose de él, eran auténticas preguntas. Tenía ceño fruncido. —— Olvídate de las revistas. Eso es cuando se me viene la gana. ——
No le importó. Lo estrechó contra sí. Pero… no había gracia en querer molestarlo si no reaccionaba. Finalmente, lo apartó para sostenerlo de los hombros y mirarle con curiosidad. —— ¿Por qué tan apagado? ¿Pesadillas? ¿No pudiste toquetearte antes de dormir? —— Aunque (+)
⸻ Sí... lo mejor que me puede ocurrir.
Dijo con un tono de voz melancólico. Su semblante se mantuvo impasible mientras la fémina restregaba su mejilla con la del castaño, no pudo evitar ruborizarse y posar su mirada al suelo. Tragó saliva y acató a la invitación de la rubia, +
¡Ha! Mentira. Igual lo haría. Es lo que un amigo haría por otro. —— En todo momento, atenta estuvo a verlo. Su reacción probablemente sería como un dulce para ella—-
—— ¡Seguir pasos es para aburridos! Te mostraré. ~ —— No pasó ni un instante y ya la tenía con traviesa mano bajando por mono del mecánico. Eso, hasta que topó con bonito culo y apretón le dio- sonriendo. —— ¡Oh! Es suavecito. Como dos almohadas. ¿Me dejarás dormir ahí? (+)