Con canas, sigo aprendiendo, y VIVIENDO. Soy gestor de empresas. Quiero conocer gente que me aporte algo y a la que aportar. Tengo dos hijos a los que adoro
@Janbonjanfcb@Dimecres1@AlexEscribano7@LuisRobeco Repito, los libros de Santa Teresa y su gran aceptación en toda España,.es un hecho. Se editaba en castellano porque era un n idioma conocido en toda España. y si, el catalán era el idioma q se usaba en conversaciones privadas por los ciudadanos q habitaban Cataluña.
En 2020, Ciudadanos presentó una ley para que los vascos exiliados por ETA pudieran votar de nuevo en Euskadi.
Sánchez votó en contra.
Les niega el voto a las víctimas de ETA en su tierra mientras se lo quiere dar a quienes jamás han pisado España. https://t.co/FgdWpvsqhY
Este tipo es Bentanach, fundador de la organización terrorista Terra Lliure y amigo personal de Puigdemont:
"Que los niños hablen castellano con alegría en el patio es inmoral. Esto sí es un genocidio y no lo de Ucrania"
En manos de esta tropa está el gobierno de España.
@Janbonjanfcb@Dimecres1@AlexEscribano7@LuisRobeco El catalán es un idioma, no una herramienta identitaria de odio.
En Lleida o L3rida, en siglo XVII se publicaba en castellano casi todo, por ser el castellano idioma de escritura habitual y se leía a Santa Teresa.
Tota estimem el catalá com el q més.
@Dimecres1@AlexEscribano7@LuisRobeco el castellano es un idioma catalán pues se utilizaba en Cataluña desde la edad media. Es la lengua materna de millones de catalanes. Tienes TV, periódico, vermouth, libros, alguna película ( tampoco hay películas dobladas al holandés). justicia en castellano y sanidad mixto
@Gamarrakoa@EduardoBr77 Unamuno, para quien Sabino era una bestia: era capaz de reclamar para ellas formación, lamentar el poco respeto que recibían de algunos hombres, y apoyar su participación en la vida social. No por casualidad, Unamuno apoyó el voto femenino que defendió Clara Campoamor.
—Me parece gravísimo que no dejen votar a los exiliados en la tierra de sus raíces.
—¡Toda la razón! Lo que ha hecho el Supremo con la Ley de Nietos es un escándalo.
—Hablaba de los 200.000 vascos que tuvieron que huir por el terrorismo de ETA.
—¡Calla, facha!
En septiembre de 1932 las Cortes de la II República aprobaron el Estatuto de Autonomía de Cataluña.
Es curioso como Miguel de Unamuno en noviembre de 1932 era capaz de adivinar los problemas que tenemos ahora en 2025:
"El autonomismo cuesta caro y sirve para colocar a los amigos de los caciques regionales. Habrá más funcionarios provinciales, más funcionarios municipales; habrá un Parlamento y un Parlamentito. Es decir, existirá una enorme burocracia. En vez de una República de trabajadores vamos a hacer una República federal de funcionarios de todas clases. Dios quiera que vuestros hijos encuentren en esa nueva sociedad que se avecina las satisfacciones que yo no podría encontrar. ¡Que esa República federal de funcionarios de todas clases encuentre un ideal! No es lo que yo soñaba. ¡Qué le vamos a hacer! Presencio con tristeza que ha desaparecido toda serenidad. Yo sirvo a un sentimiento de justicia, y me aterra que con otros se cometan injusticias. No me gusta eso, no quiero llevar dentro de mí un alma de déspota."
Vosotros sois muy jóvenes pero cuando Rajoy gobernaba y el litro de gasolina estaba a 1,2€ los sindicatos QUEMABAN las calles.
Hoy esta el litro de gasolina por encima de los 2€ y los sindicatos están comiendo gambas.
Llamar "hijo de puta" a Pedro Sánchez es, indudablemente, producto de una degradación personal, un desahogo impropio de cualquier persona que se tenga por educada. Y no porque sea el presidente (que él más que nadie debería sentir que el insulto le viene, también, conceptuado en el sueldo), sino porque tal expresión solo demuestra que uno ha rendido definitivamente sus argumentos, que ha entregado sus armas racionales y ha sucumbido a la vulgaridad pasional.
Esto es así. Pero llamar "hijo de puta" a Pedro Sánchez se ha vuelto inevitable. El "hijo de puta" es el peaje que se nos ha hecho obligatorio a muchos españoles para poder transitar por los caminos oscuros y retorcidos a los que nos ha llevado la política del líder socialista. Cuando Sánchez promete acabar con la politización de la justicia y convierte al Tribunal Constitucional o a la Fiscalía General en un órgano más de su gobierno; cuando dice que no pactará con Bildu y hace del pacto con Bildu su nexo más sólido con el Parlamento; cuando declara que no habrá amnistía a los golpistas catalanes y al rato hace de la ley de amnistía su bandera política; cuando en su discurso de investidura amenaza con levantar un muro entre españoles; cuando se desinhibe de apagones, descarrilamientos, riadas o invasiones; cuando ha hecho de la resistencia en el cargo su única brújula moral... Poco más hay que decir de Pedro Sánchez salvo que es un hijo de puta.
No querríamos decirlo. En absoluto. Esas palabras, repito, nos degradan como personas y nos empeoran como sociedad. Pero llamar "hijo de puta" a Pedro Sánchez es lo único que nos queda cuando un presidente del gobierno ya no atiende a razones, cuando la realidad ya no le toca ni le alude, venga de un juez, de la Policía, de la Guardia Civil o de simples ciudadanos que ven su país como un edificio desmoronándose al que han cerrado todas las puertas, al que se ha negado toda posible solución. Lo que nos faltaba era esa "Ley de Nietos" que Sánchez quería imponer para que ni el voto nos sirviera para quejarnos, para poder perpetuarse definitivamente en La Moncloa como el emperador que siempre ha querido ser. El muy hijo de puta.
Un día como hoy de 1974 #ETA cometió su primera masacre.
Fue en #Madrid, con una bomba en la #CafeteríaRolando.
La explosión provocó la muerte casi en el acto de 11 personas, de 2 más posteriormente, y heridas de diferente consideración a otras 60 personas.
#MEMORIA
El mundo llora selectivamente. En Nigeria queman vivos a bebés cristianos y eso no abre un solo noticiero.
El obispo de Makurdi, Wilfred Chikpa Anagbe, lo dijo sin anestesia: lo que ocurre en Benue no es “conflicto de tierras”. Es genocidio. Yihad. Guerra de conquista. Templos destruidos, aldeas ocupadas, nombres cambiados al árabe, campesinos cristianos expulsados para que otros se queden con la tierra.
En Yelewata, junio de 2025, encerraron a gente —muchos ya desplazados— y les prendieron fuego. Dos bebés de 3 y 5 meses carbonizados. Una madre vio morir a sus cinco hijos y se tiró del techo. Un año después, nadie condenado. El obispo lo resumió con una frase que debería avergonzar a cualquier Estado: la fuerza pública habría llegado a tiempo aunque viniera en bicicleta.
Open Doors: en 2024, más de 3.100 cristianos asesinados en Nigeria. Dos de cada tres cristianos asesinados por su fe en el mundo cayeron ahí. El Parlamento Europeo ya había contado decenas de miles desde 2009. Anagbe testificó ante el Congreso de EE. UU. Días después atacaron su pueblo. Le mataron familiares. Y el titular internacional, si es que hubo, habló de “pastores y agricultores”.
Ese eufemismo es complicidad. Boko Haram, ISWAP y las milicias fulani no discuten pastos: discuten quién manda y quién reza. También matan musulmanes que no se arrodillan. Eso no borra el patrón en el Middle Belt: ir a la aldea cristiana, masacrar, quemar la iglesia, sembrar el terror y ocupar.
¿Dónde está la ONU? ¿Dónde las marchas? ¿Dónde los hashtags? El mismo coro que convierte cada conflicto en moral universal se queda mudo cuando la víctima lleva cruz. No es olvido. Es jerarquía de cadáveres.
Anagbe no pide un tuit piadoso. Pide que dejen de mentir sobre lo que están viendo. Mientras el mundo debate narrativas, en Benue siguen cavando fosas.