La diferencia entre tú y yo es que yo sí fui capaz de reconocer mis errores. Tú convertiste cada conversación en una búsqueda de culpables y cada consecuencia de tus actos en una injusticia hacia ti.
No me arrepiento de haberme ido, me arrepiento de haber dado tantas oportunidades esperando cambios que nunca llegaron. Qué fácil es señalar los errores ajenos cuando nunca se reconocen los propios. Convertirte en la víctima de cada historia no cambia lo que hiciste ni borra el daño que causaste.
Me llamas egoísta por elegir mi vida, mis decisiones y mi felicidad. Curioso, porque yo jamás habría convertido una de las noticias más importantes de la vida de alguien que quiero en una oportunidad para hablar de mí mismo.
Cuando una persona sale de tu vida y todos sus argumentos giran en torno a su dolor, sus heridas y sus sentimientos, la pregunta no es quién tenía la razón. ¿En algún momento te detuviste a pensar cómo me sentía yo?
── ✦Un aplauso de pie para nuestra querida élite. Su capacidad para revolcarse en el barro durante mi ausencia ha sido tan fascinante como repulsiva. 💐
Si tú le llamas “gusto culposo” a la música en español que escuchas y que forma parte de tu cultura, quiero que sepas que te odio y te considero de mis enemigos mortales.