Si nosotros estamos unidos, qué me importa lo que piense el resto del mundo.
Gracias por jugar para nosotros. No por ustedes, sus récords personales, su futuro: juegan para los argentinos. No quieren quedar bien con nadie más.
Solo queda agradecerles siempre.
Creer que Argentina sólo tiene el fútbol como herencia cultural habla mal de vos y no de Argentina. Andá, agarrá un libro y volvé. Y no va solo para los extranjeros.
Es un partido de fútbol. Así como el final con el que te recibís es un final, la caminata al altar es una caminata y el día en que nace tu hijo es un día.
La memoria de Lautaro fue a parar a una cama tendida.
90mil personas en el estadio. Millones mirando por TV. Semifinal contra Inglaterra. Y sin embargo la emoción viaja hasta una habitación bahiense. Qué belleza cuando ciertos recuerdos no respetan jerarquías
Valdano: “Sencillamente, los pueblos no construyen sus mitos con criterios jurídicos. Los construyen con emociones. Si no, Aquiles sería un asesino, Ulises un mentiroso y el Cid un mercenario.”
Beso al cielo, Flaco. Cada vez que la Selección juega con la pelota al piso, con huevos y convicción, es imposible no pensar en vos. A día de hoy seguimos disfrutando de todo lo que sembraste. Tu legado sigue vivo en el gen de cada futbolista argentino.
esto que sentimos ahora es sin duda lo más valioso de la vida, la emoción sin utilidad productiva ni sentido lógico, el fuego de las ganas de vencer, lo agonal, la vida y la muerte se juegan