El amor que diste y nadie valoró. La vez que ayudaste a quién ni se enteró. Todo eso va a volver, y la vida te va a recompensar por no haber dejado de soñar, por lo que hiciste para sanar, por lo que callaste para no lastimar, por todo lo que tuviste que llorar.
Che por qué verga será que nadie está llorando por los alquileres como hace un año atrás. No me digas que volver a la autonomía de la voluntad de las partes funcionó como deciamos los gordos de mierda de acá, y no el marco ultraregulatorio por el que se rasgaban las vestiduras.