Lección magistral de Guadalupe Jiménez Codinach, doctora en historia por la Universidad de Londres, experta en el archivo histórico del Congreso de los Estados Unidos y especializada en Historia de México.
De interés para López-Obrador y su alumna.
"El tirano gobierna para su propio provecho. Y como nunca reconoce leyes por encima de su voluntad, busca perpetuar su poder mediante el miedo, el descrédito y la eliminación de los hombres respetables y eminentes".
(Aristóteles. Política)
Si todavía fuera el reportero que fui, dedicaría una temporada a investigar a fondo el papel que el omnipresente Rodríguez Zapatero hace y lleva haciendo desde hace mucho tiempo en Venezuela. Pero sólo soy uno que escribe novelas. Que de eso se ocupen otros.
Lamentamos profundamente el fallecimiento del músico Robe Iniesta. En febrero tuvimos la ocasión de colaborar con este vídeo que une la colección del Museo del Prado y su canción "El poder del arte"
Un veterano británico en pleno directo:
"¿Tantas filas de tumbas blancas para qué? ¿Para ver en lo que se ha convertido hoy? No, lo siento, no valió la pena."
España vive atrapada en un escenario de doble moral en la esfera pública. Hace apenas unos meses, un falso rumor sobre un supuesto plan de la Guardia Civil para colocar una bomba lapa en el coche de Pedro Sánchez desató una tormenta mediática sin precedentes. Ministros, portavoces y tertulianos se lanzaron a denunciar en tromba el “odio de la ultraderecha” y la “violencia latente” en los cuerpos de seguridad. Días después se comprobó que todo era un bulo: el exagente de la UCO no había fantaseado con asesinar al presidente, sino que expresaba su temor a ser víctima de un atentado por parte de los narcos venezolanos.
Pero ya era tarde: la maquinaria había cumplido su función propagandística. Nadie pidió disculpas, ningún informativo rectificó con el mismo énfasis con que difundió la infamia. Se trató de una operación política y mediática destinada a resolver, por el medio del victimismo, una de las muchas tormentas informativas derivadas de la corrupción del gobierno socialista.
Lo curioso es que, al mismo tiempo, cuando la fiscal jefe provincial de Madrid, Pilar Rodríguez, acaba de reconocer ante el juez haber dicho que “dan ganas de poner un poquito de cianuro” a Ayuso, los medios apenas dedican un suspiro a la noticia. Ninguna indignación, ningún editorial encendido, ninguna comparecencia solemne con cara de abatimiento. La frase, que en otro contexto habría provocado una reacción institucional inmediata y sonido de cornetas y tambores mediátucos progubernamentales, ha quedado reducida al tamaño de un simpático chascarrillo.
Esta asimetría revela una evidente degeneración ética: en España la moral política no se mide por los hechos, sino por quién los comete. La amenaza —real o imaginaria— solo indigna si el destinatario es socialista. Si el blanco es la derecha, se convierte en un mero exceso verbal. En un calentón. La justicia, los medios, así como buena parte de la sociedad civil, han interiorizado esta asimetría como si fuera una forma legítima de convivencia democrática.
El resultado es una democracia extremadamente enferma, donde el escándalo ya no depende del delito, sino del signo ideológico del acusado. Lo de la “bomba lapa” fue un ensayo de propaganda; lo del “cianuro” es un síntoma de impunidad. Entre ambas realidades —la que exalta la mentira y la que desprecianla verdad—, se mide hoy la temperatura moral de un país que parece ha perdido todo sentido de la decencia.
Por una vez (sin que sirva de precedente, y me disculpo de antemano por ello), permítanme ser grosero:
Me va a regular el uso de las palabras su puta madre.
He testificado en el Congreso, he llevado solo datos y me he encontrado con ataques de políticos por el hecho de informar. Descalificaciones a periodistas y medios. Y esta ha sido mi respuesta: en defensa de la libertad de prensa, ni un paso atrás.
Es sencillo de explicar: la incompetencia de los sucesivos ministros de Exteriores, en especial del último, nos ha hecho perder la América hispana. El único vínculo de prestigio diplomático que aún se mantiene con ella, gracias a la RAE, es la lengua española. Exteriores, a través de su mediocre y paniaguado director del Cervantes (criatura de Albares) pretende meter mano ahí también; colonizar el ámbito natural de la RAE abriéndose paso a codazos para protagonizar la fotografía. Y a ser posible, de cara al futuro próximo, prepararse para controlar también la Academia, si se le permite hacerlo. O sea, ponerla a su servicio y contaminarla como han hecho con todas las instituciones españolas. Lo que se traduce, en el caso que nos ocupa, de una siniestra mezcla de egos revueltos y mala fe.
Existe un efecto muy curioso que este vídeo describe muy bien. Se llama "efecto gregario" o "conformidad de grupo". El rebaño gira en un “molino” continuo porque, al evitar chocar con la hoguera central y obedecer al pastor y al instinto de seguir a sus vecinos, cada oveja acaba alineándose con las demás y reforzando el movimiento circular sin ruta de escape clara.
En los famosos experimentos de conformidad de Solomon Asch muchos participantes llegaron a respaldar públicamente respuestas evidentes y erróneas simplemente por presión del grupo, y el “pensamiento de grupo” descrito por Irving Janis muestra cómo comités o naciones enteras pueden tomar decisiones desastrosas al silenciar las voces disidentes en pos de una unanimidad ilusoria.
Tiene cierto paralelismo con lo que puede hacer un grupo social. Lo mismo sucede en los humanos cuando, en situaciones de grupo (como modas o dinámicas en redes sociales), tendemos a imitar el comportamiento de los demás, reforzando patrones colectivos —positivo o negativo— que pueden mantenerse más allá de cualquier sentido individual, simplemente porque “así lo hace la mayoría”.
Este mecanismo es el que se aprovecha en la propaganda política para manipular emociones y cohesionar a las masas, apelando a su miedo a quedar aislados si disienten.
La culpa no es de estos pringaos de guardias, que permiten que les soben así a un compañero. La culpa es de los sucesivos ministros de Interior que desde hace varias legislaturas no los amparan y los dejan indefensos ante el primero que llega.
Un pueblo malagueño decidió aprovechar sus tradicionales cultivos de cerezos para festejar la cultura del hanami 🇯🇵… y les ha salido fenomenal. 🌸🤗
Alfarnate acerca la cultura japonesa a Málaga en su festival Sakura | Diario Sur https://t.co/jBRKF58A2M