Sobre las razones que esgrimen quienes llaman a no votar:
Justo este año se cumplen 20 años de la primera abstención convocada y ejecutada por la oposición, en ocasión justamente de unas parlamentarias, las de 2005.
Los argumentos de entonces: no hay condiciones electorales y hay que deslegitimar a Chávez.
Resultados: 80% de los electores no participaron.
Efectos: el chavismo siguió en el poder, la oposición no alcanzó ni un solo diputado, el PSUV designó todo el resto del poder público sin tener que negociar con ninguna fuerza y sin una sola voz de protesta en el parlamento.
Episodicamente la oposición desde entonces ha optado por votar o abstenerse.
Cuando decidió abstenerse el argumento fue el mismo: malas condiciones y no legitimación.
En cada abstención el resultado final fue el mismo: cero. El gobierno siguió allí; la oposición, mientras se debilitó.
En cada participación, por el contrario hubo resultados. Buenos, concretos.
En 2006, Rosales perdió (una parte de la oposición llamó a no votar), pero abrió la ruta electoral que un año después, en 2007, paró con su voto el pretendido proyecto de Reforma que establecía que Venezuela sería un país socialista.
En 2008 se ganaron 5 gobernaciones y 54 alcaldías. Que esos cargos no sirven: pregúntenles a los Zulianos sobre si quieren volver a los tiempos de la nefasta gestión de Omar Pietro, del PSUV; o a los habitantes de Baruta, si prefieren un alcalde chavista.
En 2010, en las parlamentarias, el PSUV perdió 52 diputados, la MUD logró 65 diputados. El gobierno no alcanzó el quorum para modificar al CNE como indica la CRBV (tuvo que recurrir incostitucionalmente al TSJ donde tenía control total, gracias a la abstención de 2005).
En 2015 la oposición le dio una paliza al PSUV y logró el control total del parlamento. Esto, y lo que trajo es para escribir un libro.
En 2018, de nuevo la abstención jugó en contra, Falcón sacó 2 millones, los 6 millones de votantes de la MUD se abstuvieron. Se perdió una oportunidad para iniciar una transición.
En 2024, la PUD participa, opositores y descontentos votan masivamente por Edmundo González. El CNE incumple con la Ley, detiene las auditorías que venían, no publica los resultados por mesa. Proclaman a Maduro vencedor.
Si no se hubiese votado, qué?
2025: tocan parlamentarias y regionales.
Hay un nuevo llamado a la abstención. Tan legítimo como el llamado a participar. Pero…
A los dos argumentos de siempre para no votar, malas condiciones (estas son las peores, ciertamente) y no legitimar; se le suma un tercer argumento: defender el resultado 28J.
Cierro para terminar:
¿Cómo renunciar a un derecho, el derecho al voto, es la forma de defender ese derecho?
¿20 años de abstención no bastan?
Hace 19 años Rosales y otros calificados dirigentes, cambiaron el juego, abrieron la ruta electoral, y comenzó la acumulación de fuerza opositora. Ojalá se hubiese sido constante en esa ruta. Tendríamos otro país.
Hoy Rosales, y Capriles, nadando de nuevo contra una impetuosa corriente, vuelve a romper con la abstención.
Les acompañaré con mi modesto voto.
Prefiero a Requesens como mi gobernador, que al señor del PSUV.