Señor Mario Morazán, resulta contradictorio hablar de “verdad, justicia y reparación” mientras se busca victimización ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, cuando muchos hondureños sentimos que fuimos las verdaderas víctimas de las acciones y decisiones tomadas por quienes tenían la responsabilidad de garantizar la institucionalidad democrática.
La justicia no puede ser selectiva. Si existieron actuaciones que atentaron contra el proceso electoral, la institucionalidad o los derechos de los ciudadanos, corresponde una investigación seria y una verdadera rendición de cuentas.
Hago un llamado al Fiscal General Pablo Emilio Reyes para que ejerza su función con independencia y sin distinciones políticas. Honduras necesita que las instituciones funcionen y que cualquier persona, sin importar su cargo o afinidad política, responda ante la ley si se encuentran responsabilidades.
La verdadera justicia no es victimizarse ante organismos internacionales; la verdadera justicia es que haya rendición de cuentas y que la ley sea igual para todos.