🔴Atención: La madre del secuestrado político Leandro Chirinos Parra denuncia luego de información que le llega, que el régimen puede usar a su hijo como escudo humano, para subirlos a las lanchas en altamar y así tener señuelos para ser atacados por USA. El movimiento @Libertasvzla necesita llevar a la mayor cantidad de gente posible su mensaje. #GeneraciónIndependencia @TAMARA_SUJU@EmaFigueroaC@ChacoCma@hacemosguarimba
📢 La justicia no tiene ideología: o es para todos, o no es justicia
En un país donde la verdad ha sido tantas veces silenciada, cada reconocimiento importa. El reciente caso de Martha Lía Grajales lo demostró: por primera vez en mucho tiempo, voces de todos los espectros —desde sectores oficialistas hasta defensores históricos de la izquierda latinoamericana — admitieron públicamente lo que por años se negó:
- En Venezuela SÍ existen presos políticos.
- Sí hay desapariciones forzadas.
- Sí se violan sistemáticamente derechos humanos y el debido proceso.
Ese reconocimiento es un paso, pero no puede quedarse allí. La justicia no se mide por simpatías ni por banderas. No es verdadera justicia si solo protege a quienes nos resultan cercanos o afines.
Actualmente, nuestras organizaciones han logrado identificar 1.025 personas detenidas por motivos políticos:
- Algunas llevan meses o años incomunicadas.
- Otros, como José Riera y Nancy Camacaro, permanecen desaparecidos.
Casos como Rory Branker, que suman más de seis meses sin noticias para su familia.
Muchos - como Ermilendris Benítez, Javier Tarazona, Rocío San Miguel (también mujer, madre, defensora y con doble nacionalidad)- sobreviven en condiciones inhumanas y sin un juicio justo. Wilder Vásquez y tantos más, siguen en prisión a la espera de boletas de excarcelación luego de haber cumplido la pena impuesta.
No hay víctimas de izquierda ni víctimas de derecha: hay VÍCTIMAS.
No hay detención “aceptable” si viola la ley: toda detención arbitraria es injusta.
No hay tortura “justificable”: toda tortura es un crimen.
Quienes alzaron la voz por Martha Lía Grajales tienen hoy una responsabilidad ética: hacerlo también por todos los demás. No por afinidad política, ni ideológica, sino por coherencia y principios.
La justicia selectiva NO es justicia. El silencio ante un abuso, aunque sea contra quien piensa distinto, también es complicidad.
Nuestra exigencia es clara y no admite matices:
- Libertad inmediata para todas las personas detenidas por motivos políticos.
- Fin del uso del sistema judicial como herramienta de persecución política.
Hoy, tenemos la oportunidad de convertir un caso en un punto de inflexión. Unirnos bajo un reclamo común que trascienda: #JusticiaSinIdeologías .
Porque o es para todos, o no es justicia.
#JusticiaYLibertad #JusticiaParaTodos
@MariaCorinaYA Esto creo Q lo he escuchado antes, tus palabras son hermosas, pero cuando levanto la mirada hay mas gente detenida, privada de libertad solo x pensar diferente, entonces se me acaba la illusion de si algun dia Venezuela sera libre. No podemos seguir pagando xno ser como Maduro y.