Las alarmas de alerta eran claras, eso no era un Servant cualquiera.
Entre la mucosidad lodosa se aprecia el levantamiento de lo que al parecer era su salvador. Una criatura amorfa, armada, digna de ser narrada en algún folclore grotesco.
“ Tú... ¿Me haz llamado? ”
El miedo, el rencor, la incertidumbre y la ira acumuladas en un solo ser resultan un festín para la voracidad de una abominación desoladora.
En específico: algo tan maligno como una deidad de antaño no aparecería físicamente ante cualquiera.
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> su ser, que rápidamente fue apaciguado cuando ella pudo apreciar una sombra gigantesca, ¿era otro de esos servants que venía a finiquitar el trabajo? Solamente veía que se acercaba más y más.
Ah, iba a morir al parecer...
{ @errantvk }
Ojos y bocas emergen del negruzco con vida. Y en cuanto pudo, empezó a morfar el suelo contaminando el mismo a excepción de la chica. Ese pobre endeble se había salvado de suerte por su Servant que lo sacó a tiempo.
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en cualquier momento corromperia los deseos y anhelos de todo aquél que busque el dichoso premio.
Para eso era su existencia. Para incluso devorar al mismo que lo desafíe, después de todo él era el absoluto.
— ¿Yo? Para nada, ese es mi Master, yo tengo otras metas... Sin embargo, tengo entendido que los demás participantes tambien lo desean. Por lo tanto, ya veremos si cambio de opinión. —
Una sonrisa falsa, sobretodo por el tono que escogió. Relajado pero con un mensaje claro:
— ¿La épica de Dioses y guerreros? Ciertamente, pero no sería mucho más que la escritora Murasaki Shikibu, narrando acontecimientos importantes en formas de lindas historias.
Ofelia no tenía una formación para el combate a corta distancia si no estaba donde debía estar. ›
" Que sonrisa tan curiosa, parece que pertenece a alguien fuerte...o quizás a alguien que tiene mucha confianza en si mismo, quizás valga la pena probar cuál de las dos cosas es "