Algunos son llamados por Dios a las seis de la mañana y, otros, faltando cinco minutos para las 12 de la noche. Lo importante es no dejar ir al Señor que pasa. "Tarde te amé", decía san Agustín.
Ya es posible ver en cines mexicanos la película “Sagrado Corazón: Su Reino no tendrá fin���, un documental de ficción que revisa la historia e importancia de esta devoción. https://t.co/fVXPgguPiv
Hice una promesa: durante al menos esta semana, voy a ir a misa todos los días. 🙏🏻
Nunca hice antes misa diaria, así que quise empezar siendo razonable y proponiéndome algo posible: una semana. Primero Dios.
Después, a entrenar todos los días también y comer sano, para cuidar del templo del Espíritu Santo.
En un mundo tan lleno de información, ruido y redes, donde tantas veces terminamos intoxicándonos con lo que consumimos, tanto en el cuerpo como en el espíritu, quiero esforzarme por permanecer sana, presente y, sobre todo, en Su presencia. 🙏🏻
Enfoque, disciplina y Dios siempre en el centro. 🤍
¡Comparto para animar alguien más en el mismo reto!
Lo bueno debe ser compartido.
El Padre Nuestro QUE NOS ENSEÑA Nuestro Señor Jesus es este Y SOLO ESTE:
Pater Noster
Latín: Pater noster, qui es in caelis, sanctificetur nomen tuum. Adveniat regnum tuum. Fiat voluntas tua, sicut in caelo et in terra. Panem nostrum cotidianum da nobis hodie, et dimitte nobis debita nostra, sicut et nos dimittimus debitoribus nostris. Et ne nos inducas in tentationem, sed libera nos a malo.
Amen.
Padre Nuestro:
Español: Padre nuestro, que estás en los cielos,
santificado sea tu nombre.
Venga a nosotros tu reino.
Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
El pan nuestro de cada día dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores;
y no nos dejes caer en la tentación,
mas líbranos del mal.
Amén.
DEUDAS. Recuerda esto muy bien: DEUDAS, no "ofensas". Lo de "ofensas" fue cambiado por los enemigos de Dios en el Concilio Vaticano II para que el hombre NO pida perdón por la sangre derramada de inocentes y los actos que claman al cielo, que nos genera DEUDAS A TODA LA HUMANIDAD.
TODO tiene una razón de ser y es hora de hablar de temas que INCOMODAN.
La Misa Tridentina es ley de Dios y es un mandato de Dios. Dios exige que todos celebremos el sacrificio de su Hijo con el rito debido. No es una opción ni una elección, es una orden.
— Mons. Richard Williamson
Quem viu minhas lágrimas naquele período não imagina o tamanho da minha gratidão hoje. Essa promessa é por tudo o que Deus e Nossa Senhora fizeram pelo meu Adriel. 37 dias de UTI de muita luta, desespero que se transtormaram em um testemunho de fé. Nosso milagre.
@fedebutt@delpynews Todo eso que citas también ya existía antes del 2020, sin embargo los casos de infarto eran muchísimo menor en comparación a lo que se observa en la actualidad.
¡Masterclass la que dio @nsotelolar en el Congreso sobre la Iglesia Católica!
Después de esto, nadie puede decir que en este Gobierno no haya buenos católicos dispuestos a defender con firmeza a la Iglesia. 🇦🇷✝️
MADRES CATÓLICAS: ¡SIEMPRE bendigan a sus hijos!
Para una madre católica la bendición no es un mero gesto de cariño sino un ejercicio real de la maternidad espiritual, conferida por el sacramento del matrimonio y el orden natural. Al bendecir, la madre actúa como un canal de la gracia divina, marcando a su descendencia con el sello de la pertenencia a Cristo y protegiéndolos contra la usurpación de las potestades que buscan reclamar jurisdicción sobre sus hijos.
Por eso, bendigan a sus hijos incesantemente. Sus hijos son carne de su carne y sangre de su sangre: al haberles dado la vida por mandato divino ustedes poseen una autoridad espiritual única sobre ellos. Por eso, no duden que cuando rezan y los bendicen están ejerciendo una potestad jerárquica para proteger el territorio sagrado que es el alma de sus hijos. Por tanto, si buscan la conversión de ellos, el alejamiento de las malas compañías o la protección contra la inmundicia del mundo, la oración materna es un arma de defensa muy eficaz ante la guerra espiritual.
¿Cuál es la forma correcta de la bendición?
La Iglesia ha enseñado siempre que la bendición materna debe ser un acto de invocación de la Santísima Trinidad. No estamos hablando aquí de meras "emociones" o deseos psicológicos, sino de un acto litúrgico-doméstico.
1. Por lo tanto es necesario el gesto sacramental (la señal de la cruz): La mamá debe trazar la señal de la cruz sobre la frente de su hijo con la mano derecha, de arriba abajo y de izquierda a derecha, pronunciando claramente las palabras de la fórmula. Recuerden que la frente es el lugar donde reside el intelecto, ¡es el primer campo de batalla donde las potestades intentan introducir sus pestilencias!
2. Al bendecirlos, la madre debe invocar a la Santísima Trinidad de forma explícita, lo que significa debe ser vocal, en voz alta, con firmeza:
“Hijo mío, yo te bendigo en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén".
Para una bendición más profunda, especialmente al despedirlos o ante un peligro inminente, se puede añadir la invocación a la protección de Nuestra Santísima Virgen María, Madre y Mediatriz:
"Hijo mío, que la Santísima Virgen María te cubra con su manto, que te guíe y te proteja de todo mal, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén".
3. Recuerden que la actitud y disposición son muy importantes. Ustedes como madres deben bendecir a sus hijos con la convicción de quien ejerce una autoridad delegada por Dios. Si su hijo es pequeño, la bendición se da físicamente; si el hijo es adulto o está ausente, la mamá puede hacer la señal de la Cruz en el aire o sobre el lugar donde el hijo se encuentra, con la intención firme de su corazón. La bendición es eficaz porque el alma de la madre está ligada a la del hijo por lazos ontológicos que ninguna potestad puede romper sin el consentimiento del alma.
4. Finalmente, recuerden la oración diaria. Agregada las bendiciones, la oración constante despliega un cerco de protección que impide que el “vacío” de Gracia se instale en ellos. No olviden que una madre que reza el Santo Rosario por sus hijos está estableciendo una defensa angélica que los principados del mal no pueden penetrar.
Recuerden esto siempre: al bendecir, ustedes están reclamando a sus hijos para la soberanía de Cristo, recordándole a las potencias invisibles que esos hijos tienen dueño y que su jurisdicción sobre ellos ha sido cancelada por la sangre del Cordero y la mediación de sus madres, quienes los trajeron a la vida.
(Autor: Mar Mounier).
En este día de #SanAgustin me he sentido nuevamente fascinado al releer el conocido párrafo del libro de sus Confesiones:
"¡Tarde te amé, Hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé! Y tú estabas dentro de mí y yo afuera, y así por fuera te buscaba; y, deforme como era, me lanzaba sobre estas cosas hermosas que tú creaste. Tú estabas conmigo, mas yo no estaba contigo. Reteníanme lejos de ti aquellas cosas que, si no estuviesen en ti, no existirían. Me llamaste y clamaste, y quebrantaste mi sordera; brillaste y resplandeciste, y curaste mi ceguera; exhalaste tu perfume, y lo aspiré, y ahora te anhelo; gusté de ti, y ahora siento hambre y sed de ti; me tocaste, y deseé con ansia la paz que procede de ti."
San Agustín fue maniqueo y vivió durante años esclavizado por sus pasiones.
Por fortuna encontró a san Ambrosio y no a un coordinador modernista de pastoral sinodal dispuesto a «acompañarlo» indefinidamente en el error, como hoy se hace con tantas almas.
Se convirtió, fue bautizado y llegó a ser obispo, santo y Doctor de la Iglesia.
«Tarde te amé, hermosura tan antigua y tan nueva; tarde te amé», escribió dirigiéndose a Dios.
Eso es la Tradición: una Verdad antigua porque es eterna y siempre nueva porque continúa convirtiendo almas.
Feliz fiesta de san Agustín.
San Agustín, Doctor de la gracia, ora pro nobis.