Nunca anhelé la paz como lo hago ahora. No quiero despertar molesto, enojado, amargado, sin energía o pensamientos negativos. Solo quiero ser feliz y estar en paz con todo.
Ahora mismo mi prioridad está clara: trabajar, entrenar, ahorrar y crecer. Sin distracciones, sin dar explicaciones y sin sentir culpa por elegir lo que me hace avanzar.