Alguien me dijo ayer que cuando se siente nervioso por probar algo nuevo y su corazón comienza a latir muy rápido, lo llama su “aplauso interno” porque su cuerpo lo está animando, y creo que ese es el mejor ajuste narrativo de la historia.
Cuando suceden estas cosas que sacuden al mundo extraño mucho la facultad y la posibilidad de escuchar a los docentes, a los compañeros y debatir. Que momento hermoso de la vida la universidad y que privilegio.
El de migración hablándome en español, New yorkers diciéndome que les gustó mi outfit y todos deseándome “feliz navidad”, ademas fui a Broadway y a times square. Definitivamente de los mejores días de mi vida.