lo más atractivo de un hombre es que tenga iniciativa, vamos, te envío, te llevo, te traigo, te subo, te bajo, qué quieres, tengo este plan, etcétera. Es decir que resuelva y así.
Nos creemos con el derecho de hablar mal de las personas sin motivo, y convencer a los demás de cosas que no han visto y no saben.
Al final la verdad siempre acaba saliendo.