@Claudiadulcero@Beatrijelena@Claudiadulcero mi respeto y admiración por decidir compartir tu experiencia. Estoy seguro de que tu voz llegará muy lejos y muchas niñas, adolescentes y mujeres escucharán y aceptarán tu invitación a hacerse los controles de salud y a recibir el tratamiento oportuno. ¡Abrazos!
Carta abierta al presidente Petro.
Escribo esto a nombre propio, sin intentar representar a nadie más que a mi mismo.
Me siento con el derecho de escribir estas palabras dirigidas al presidente Petro porque el presidente, siendo congresista y candidato a la presidencia, me tildó tanto de neonazi como de ser de extrema derecha y a mi pedido de rectificación, enviado tanto a su correo electrónico del Congreso de la República como por correo certificado a su oficina en el Congreso de la República, no hubo respuesta. Esa forma de estigmatizar a alguien que piensa distinto puso una diana en mi.
Y además me siento con la obligación de escribir estas palabras pues el presidente con cada manifestación antisemita lo que logra es avivar ese sentimiento entre sus más fanáticos seguidores, entre los más virulentos. Manifestaciones que hoy judíos y no judíos en Colombia y en el mundo ven como parte de la gran crisis que es el aumento del antisemitismo en el mundo.
Escribo esta carta abierta pues cuando la alarma contra incendios suena, no se puede ignorar. Hay que apagar el fuego antes que este se vuelva un gran incendio.
El 7 de octubre Israel sufrió el más terrible ataque terrorista de su historia. Desde el holocausto nazi no se habían asesinado tantos judíos en un solo día. Incluso ciudadanos colombianos murieron ese día. Usted, señor presidente, no solo no mandó un mensaje claro contra el terrorismo que asesinó más de mil doscientas personas en Israel, usted tampoco mandó un mensaje de solidaridad hacia las familias de los dos colombianos asesinados salvajemente por esos terroristas. En lugar de eso usted se ha dedicado a criticar a Israel por su respuesta al ataque llevado a cabo por el grupo que gobierna la franja de Gaza y se ha dedicado a comparar a Israel con el régimen asesino nazi, lo cual ya ha sido criticado no solo por el gobierno de Israel sino también por el gobierno de Alemania.
Que quede claro que esta carta abierta no pretende etiquetar la crítica a Israel como un acto antisemita. El gobierno de Israel, como cualquier gobierno del mundo, incluido el de Colombia, es susceptible de ser criticado.
Lo que sucede es que usted se ha dedicado no a criticar al gobierno de Israel, usted se ha dedicado a hurgar en las viejas heridas que el pueblo judío aún tiene sin cicatrizar. Y ha sido tan evidente que incluso el gobierno de Alemania le ha pedido que modere su lenguaje pues también se han sentido atacados por su afán de proyectar el nazismo en todo lo que a usted le disgusta.
Muy probablemente a causa de su discurso es que en Colombia ya hubo vandalismo hacia la Embajada de Israel después del ataque terrorista del 7 de octubre, vandalismo que afortunadamente no paso a mayores como cuando el M-19, del que usted hizo parte, atacó la embajada de Israel en dos ocasiones, en 1981 y en 1982, como está consignado en un informe de la Comisión de la Verdad.
Usted como presidente tiene la obligación de cuidar sus palabras pues ellas actúan, así no sea esa su intención, como el dedo índice que indica a algunos desadaptados a quien atacar.
El antisemitismo después del 7 de octubre ha venido en aumento y la normalización de este es muy peligrosa. En Colombia la población judía representa menos del 0.01% de la población, es una muy pequeña minoría que con los brotes de antisemitismo que ya se empiezan a mostrar, es una población que empieza a sentirse menos segura. Algunos ya empezaron a ocultar su judaísmo por simple miedo. Muchos judíos en Colombia ya empiezan a sentirse solos y a sentir que el estado, que usted representa, no los protege.
El 7 de octubre muchos miles de colombianos mostraron su solidaridad con el pueblo judío y con el Estado de Israel. Solidaridad que contrastó con el silencio que emanó desde el gobierno. Silencio que se tornó en críticas cuando Israel respondió, legítimamente y como lo hubiera hecho cualquier nación del mundo, al ataque a su población llevado a cabo por el grupo que gobierna Gaza. Y aunque es un grupo terrorista, su condición de gobierno de Gaza hace de ese ataque una clara declaración de guerra. Israel fue arrastrado a una guerra que no quería y que no buscó.
Sus críticas a Israel, señor presidente, no se hicieron esperar. Me atrevería a decir que antes de la respuesta de Israel usted ya estaba enfilando sus críticas disfrazadas de solicitudes de diálogos de paz. Lo cual es otro tema que tomaré un poco más adelante.
En 2022 el Gobierno de Colombia adoptó la definición de antisemitismo de la OEA, la cual es la definición de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA). La definición dice que «El antisemitismo es una cierta percepción de los judíos que puede expresarse como el odio a los judíos. Las manifestaciones físicas y retóricas del antisemitismo se dirigen a las personas judías o no judías y/o a sus bienes, a las instituciones de las comunidades judías y a sus lugares de culto».
Usted con sus repetidos comentarios ha caído en varios de los puntos de dicha definición.
Su forma de banalizar el holocausto al llamar nazi a todo el que no actúa como usted quiere, es antisemitismo.
Su forma de negar el derecho de Israel a existir negando a los judíos el derecho a una nación en su tierra ancestral, es antisemitismo.
Aplicar un doble rasero al pedir a Israel un comportamiento no esperado ni exigido a ningún otro país democrático, es antisemitismo.
Establecer comparaciones entre la política actual de Israel y la de los nazis, es antisemitismo.
Eso, además de ir en contra de la definición de antisemitismo aceptada por Colombia, es algo que pone en riesgo a los judíos del país. Déjeme recordarle que a principios del siglo pasado en Alemania los judíos se sentían muy seguros, cosa que cambió en unos pocos años gracias al discurso de ese mandatario alemán que usted gusta citar tanto. Debo entonces recalcar que usted y algunos de sus ministros y funcionarios han hecho eco del lenguaje de odio que esconde el antisemitismo en medio de bellas palabras como amor, vida, humanidad.
Pero mientras declara usted su interés en un país para los palestinos, apoya “desde el rio hasta el mar”, lo que niega el derecho de Israel a existir y de forma tácita apoya con ese llamado a erradicar a los judíos que allá se encuentran. Ese cántico debe ser rechazado, no citado en sus publicaciones en redes sociales. Es el llamado a la destrucción de un estado miembro de las Naciones Unidas.
El antisemitismo se aprovecha del deseo de los árabes palestinos a tener un estado con autodeterminación, lo cual ojalá ocurra. En este punto, debo dejar claramente consignado que yo al igual que la gran mayoría de los judíos del mundo, tenemos la esperanza de llegar prontamente a la solución de dos estados.
Cuando los árabes palestinos quieren un estado, para usted eso está bien; pero cuando los judíos quieren un estado, para usted eso una ocupación. Ese doble estándar tiene un solo nombre: antisemitismo.
Y para terminar quiero también hacer claridad sobre las conversaciones de paz que usted tanto ha pedido. Solo quisiera preguntarle, ¿con quién espera usted que Israel se siente a negociar? ¿Con quienes gobiernan en Gaza o con quienes gobiernan Cisjordania? Tenga usted presente que para que Palestina pueda existir como país el primer requisito es que tenga un gobierno, no dos. Le invitaría a usted a que primero promueva que esos dos entes, el gobierno de Gaza y el de Cisjordania, hagan la paz antes de pedir a Israel que tenga conversaciones de paz con los palestinos. No pida usted a Israel que intente coexistir con grupos de asesinos como Hamás.
La única solución viable es la solución de dos estados en paz uno al lado del otro; pero usted debe recordar que esa solución ha sido rechazada por los árabes muchas veces desde la propuesta de la comisión Peel, pasando por la que se estableció con la resolución 181 y las incontables negociaciones y propuestas a través de estos 75 años desde la proclamación de la independencia de Israel.
"LA ESTUPIDEZ HUMANA"
En 1976, el historiador y economista italiano Carlo Cipolla, publicó un interesante ensayo en el que proponía 5 leyes básicas de la estupidez humana.
La 1ª ley es que siempre, e inevitablemente, todo el mundo subestima el número de estúpidos en circulación.
Yo todavía no entiendo porqué si Colombia 🇨🇴 emite gases efecto invernadero 162 veces menos que China 🇨🇳 o 6 veces menos que USA 🇺🇸 tengamos que sacrificar nuestro propio futuro económico haciendo una transición energética irresponsable para el empleo, las finanzas públicas, las Regalias departamentales, las exportaciones y la inversión. Porqué colombia tiene que ser el mártir de la humanidad en este tema ???
Me niego a creer viendo estas gráficas, que Colombia 🇨🇴 deba clausurar la firma de nuevos contratos de exploración de gas y petróleo. Eso no es sensato !!
Se puede perfectamente hacer la transición pero bien hecha y sin autodestruirnos económica y fiscalmente !!!
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A las cosas hay que llamarlas por su nombre. Lo de Hamas es ASESINATOS, TERRORISMO, BRUTALIDAD, INDIGNIDAD, merece el rechazo unánime de quienes creemos en la vida, la dignidad humana y la sensatez, y no admite diplomacias “light” ni comunicados “babosos”. No podemos como sociedad equivocarnos en ello !!
The greater inverse correlation between personal resources and burnout seems to indicate that personal resources could be an important protective factor for #nursing staff. https://t.co/jUIZVer6OR